ANEXO DOS

FILOSOFIAS DE LA INTEGRACIÓN

¿QUE ES LA INTEGRACIÓN ECONOMICA

O COMO SE CULMINA UN PROCESO DE INTEGRACIÓN?

1. Antecedentes de la integración económica
1.1 La estructuración del comercio mundial
1.2 El Librecambio
1.3 El Bilateralismo
1.4 El abandono del patrón oro y la creación del FMI y del BIRF
1.5 La cooperación, El GATT
1.6 El Plan Marshall
2. La Integración
2.1 Fases de la Integración, la Pirámide de la Integración.
3. Un mundo nuevo e inevitable
3.1 Erosiones de autonomía
3.2 Los efectos de la Integración
3.2.1 Efectos estáticos
3.2.2 Efectos dinámicos


1. ANTECEDENTES DE LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA.
1.1 La estructuración del Comercio Mundial.

Según Ramón Tamames en su libro Estructura Económica Internacional, el comercio mundial tal como lo conocemos ahora, tuvo su génesis en el desenlace de la Primera Guerra Mundial a partir de 1914. Desde luego que mucho antes de entonces existía comercio mundial y sus expresiones más claras, se remontan al siglo XII.

Aunque interesante, sería tal vez innecesario abundar en detalles históricos por lo menos hasta antes de mediados del siglo XVI, época de la formación de los grandes imperios coloniales, en que como parte de las colonias española y portuguesa, el área que actualmente constituye Latinoamérica, tuvo que ver con hechos que tendrían una fuerte influencia en la actividad económica europea de entonces.

Uno de los factores que promovería entre otras cosas la formación de los primeros bancos en Alemania, con apellidos de los primeros banqueros como los Wessler, los Hochstetter y los Fugger fue el flujo de metales preciosos que junto con otras mercancías como especias y textiles (paños) llegaría a Europa vía España y Portugal.

Este generoso flujo de riquezas de América crearía lo que el historiador de la economía E. J. Hamilton denominaría “la revolución de los precios” o sea, crearía distorsiones y procesos inflacionarios en algunas economías europeas, por la inyección de valores en los sistemas económicos, de acuerdo a la que en economía se llama Teoría de la Cantidad.

Los navíos españoles y portugueses a menudo eran saqueados por piratas ingleses y de otras nacionalidades en su larga travesía y la carga de los que llegaban a destino generalmente no quedaba en el punto de desembarque. España, especialmente constituyó, según se afirma, mas bien un lugar de paso de esas riquezas que terminarían en Amsterdam, Flandes, y otras ciudades holandesas italianas y alemanas que se habían constituido en los centros más importantes del comercio.

El precio de la plata entonces era tan alto como el del oro y el cerro de Potosí era una legendaria fuente de producción de este metal.

La Integración Económica, para Tamames, es una de las cuatro formas que adoptan las relaciones económicas entre los Estados junto con el Librecambio, el Bilateralismo y la Cooperación Económica que cronológicamente la anteceden.

El librecambio nació en el siglo XIX paralelamente a la llamada Segunda Revolución Industrial, en que se establecen en Europa los cimientos de una actividad industrial importante. Nace como una reacción (principio de acción y reacción); frente a las trabas comerciales de un período mercantilista de más de dos siglos, en los que se utilizaban diferentes formas de proteccionismo.

Medidas proteccionistas como la prohibición o limitación de exportaciones de materias primas a objeto de fomentar su transformación en manufacturas nacionales; o la implantación de monopolios de explotación de recursos en las colonias y otras, que fortalecerían Estados nacionales que llegarían a ser mucho más poderosos que España y Portugal, como Inglaterra, Francia y Holanda.

1.2 El Librecambio

Se define como aquella situación de las relaciones económicas en que era posible el comercio internacional sin trabas comerciales, sin barreras arancelarias importantes ni obstáculos serios para el libre movimiento entre países, de los factores de producción (capital y trabajo).

Esta libertad de movimiento, crearía las bases de una verdadera economía internacional y más aún, de una integración económica internacional, aunque ésta última sobre bases un tanto endebles debido sobre todo a las grandes diferencias de desarrollo y renta de los países, problemas que subsisten en nuestros días, en los procesos de integración.

Como lo afirma Samir Amin ( ) el librecambio en el siglo XIX favorecía y se veía favorecido por el ejercicio del poder colonial de las potencias industriales europeas – en especial de Inglaterra – sobre los pueblos más atrasados. El librecambio, sin embargo empezaría a decaer a partir de 1870 cuando varios países, (Alemania 1879, Francia 1880) adoptaron políticas más proteccionistas para desarrollar sus propias industrias frente a la competencia británica.

Fue en la década de 1880 que se terminaron de repartir, amistosamente, entre las potencias europeas, los últimos espacios vacíos sin soberanía, internacionalmente reconocida ( ) (1886 en el Congreso de Berlín se ultimó la distribución de Africa). Los repartos posteriores de mercados coloniales o áreas de influencia ya no serían amistosos, sino violentos.

La Primera Guerra Mundial, 1914-18 pondría también fin a la “Pax Britannica” o el dominio de los mares y grandes territorios por Inglaterra a tiempo que el librecambismo cedería lugar al bilateralismo y surgiría un sistema económico antagónico al capitalismo: el socialismo.

Algo parecido al librecambio en nuestros días, solo sería posible con el establecimiento de una integración económica real.

1.3 El Bilateralismo

Algunos aspectos característicos del bilateralismo, que aún persiste en las relaciones económicas entre Estados en una buena parte del mundo, son los siguientes:

Surge principalmente en el período de entre guerras 1918 – 1939, con el abandono del patrón oro, el establecimiento de restricciones en el intercambio de mercaderías, personas y capitales y la elevación de aranceles para las importaciones.

La imposición de restricciones cuantitativas o contingentación bilateral, en que se fijaba un tope de valor a la importación de cada mercancía de un país concreto, imponiendo la Licencia de Importación y creando rigidez en el comercio internacional.

El comercio de Estado, sobre todo en los países socialistas, en el que el Estado monopolizaba el manejo del comercio exterior, por medio de empresas estatales especializadas para este. En los países de economía de mercado que se inclinaban hacia el comercio de Estado, éste tomaba bastante injerencia en el comercio exterior.

El control de cambios que podía adoptar diversas intensidades, desde la intervención en los mercados de divisas hasta el racionamiento de éstas y la obligación de entregar (al Estado) toda divisa obtenida por cobros en el exterior. Estos sistemas dieron origen a los acuerdos de clearing.

Los acuerdos de clearing o compensación en que se determinan las cantidades máximas a importar y exportar por parte de cada país, generalmente por una cifra igual y para evitar en lo posible los pagos en divisas (o en oro) y en que los saldos acreedores que al final de un ejercicio pueda tener uno de los países, no podrían utilizarse en el comercio con un tercer país.

Antes de entrar a analizar la tercera forma que para Tamames adoptan las relaciones económicas internacionales: la cooperación, será necesario mencionar algunos acontecimientos políticos económicos y sociales que la preceden u ocurren paralelamente a esta etapa:

El 14 de agosto de 1941, antes de los EE.UU entrar en la II Guerra Mundial, el Presidente Roosevelt suscribe con el Premier británico Winston Churchill la “Carta del Atlántico” (que luego daría lugar a la OTAN) destinada a salvaguardar las democracias y establecer un “sistema de seguridad amplio y permanente”. El bloque socialista no tardaría en formar por su lado una organización parecida, el “Pacto de Varsovia”.

Previendo los desastrosos efectos de la guerra en lo relativo a la alimentación de los habitantes de las naciones más directamente involucradas en el conflicto, en mayo de 1943 se reúne en Hot Springs (Virginia EE.UU.) lo que sería el embrión de la primera agencia de las NN.UU. la FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura).

Del 21 al 28 de agosto y posteriormente del 29 de septiembre al 7 de octubre de 1944 las potencias aliadas se reunieron en una mansión en Washington llamada “Dumbarton Oaks” esbozando las bases del proyecto, básicamente norteamericano, de lo que serían las NN.UU.

Luego en Yalta el 11 de febrero de 1945, F.D. Roosevelt, J. Stalin y W.C. Churchill convocarían a la Primera Conferencia de las NN.UU que se llevó a cabo entre el 25 de abril al 26 de junio de 1945, ocasión en la que fue aprobada por unanimidad de los representantes de las 50 naciones asistentes la Carta de las NN.UU. que entró en vigor el siguiente 24 de octubre.

Anteriormente entre 1920 y 1946 existió la Sociedad de las Naciones SDN, que no llegó a constituir más que “un foro de naciones civilizadas, en la práctica europeas”, ya que los EE.UU. no participaron; aunque fue en la SDN que nació el primer intento frustrado de Unión Aduanera.

Entre el 1° y 22 de julio de 1943 se celebra en Bretton Woods (New Hampshire EE.UU.) una conferencia internacional monetaria y financiera en la que se aprueba la creación de lo que posteriormente serían dos de las más importantes agencias especializadas de las NN.UU. el FMI y el BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, posterior Banco Mundial, BM) sobre la base de lo que se había acordado entre los gobiernos de China, EE.UU. Reino Unido y URSS en octubre de 1943 en Moscú.

La URSS, sin embargo, no firmaría los convenios constitutivos del BIRF y del FMI, poniendo en evidencia el antagonismo que caracterizaría las relaciones internacionales en el período de la postguerra. Los principales objetivos del BIRF y FM eran reconstruir el sistema internacional de intercambios y pagos y facilitar recursos crediticios para atender a la reconstrucción.

1.4 Abandono del patrón oro y creación del FMI y del BIRF

Veamos las causas que llevaron a la creación de estas dos instituciones. Hacemos esto porque ambas son, en cierta forma, predecesoras y modelos de los posteriores sistemas de integración y las causas que les dieron origen reflejan más que los deseos filantrópicos de ayudar a satisfacer las necesidades de los pueblos en dificultades de postguerra, las intenciones hegemónicas de los países entonces poderosos.

Valga anotar aquí que si bien las intenciones no fueron solamente o totalmente filantrópicas, por lo menos ayudaron a la recuperación de las naciones.

En la era del librecambio, regía el patrón oro, o sea la presunción de que la moneda de cualquier país podía ser cambiada por su valor en oro (ésta presunción a su vez tiene una larga historia ya que las primeras monedas eran de metales y reflejaban el valor que entonces se les daba). Todas las monedas eran entonces presuntamente convertibles. Desde luego que la presunción tenía que estar apoyada en la posibilidad real de que aquel cambio pudiera realizarse. Los países que se regían por el patrón oro tenían en sus monedas locales un tipo de cambio fijo para las monedas convertibles como la libra esterlina o el dólar.

Los países que no se regían por este patrón, podían igualmente comprar monedas convertibles en los mercados cambiarios con sus monedas locales al precio, esta vez fluctuante, del mercado, y el comercio se desarrollaba con pagos en monedas convertibles aceptadas por ambas partes o efectos también aceptados por ambas partes (pagarés, cheques, letras de cambio etc.) pero siempre bajo el patrón oro.

El sistema del patrón oro, en principio bastante ordenado, sin embargo fue desordenándose para ser abandonado sistemáticamente en el período de entre guerras, y por diversas causas todas las monedas con excepción del dólar, dejaron de ser convertibles en oro, adoptándose para una buena parte del comercio internacional el sistema de clearings que, a su vez, produjo cierta rigidez en el sistema de pagos con una consiguiente fuerte contracción del comercio internacional.

Asimismo se hizo uso abusivo de las devaluaciones con el doble propósito de aumentar la competitividad de las exportaciones y de obstruir las importaciones.

El caos que todo esto causó se hizo más patente entre 1929 y 1939, el período tan tristemente famoso de la “Gran Depresión”. Algún orden había que poner en todo el sistema monetario internacional. Las alternativas eran: a) la vuelta al patrón oro o b) el establecimiento de algún tipo de disciplina monetaria internacional.

a) Inglaterra intentó volver al patrón oro, pero como era el único país que lo intentara, todos los demás se pusieron a comprar Libras Esterlinas y así los ingleses se dieron cuenta que pronto se verían sin reservas de oro. La vuelta a la convertibilidad era pues inviable.

b) la segunda alternativa, de crear algún sistema que regule el sistema monetario internacional se plantea el 25 de septiembre de 1936, justo después de una devaluación francesa, y se hace mediante un “Acuerdo tripartito” de EE.UU. Inglaterra y Francia, a los que se sumarían Bélgica Holanda y Suiza, en el que se estipulaba principalmente, la sujeción a mantener tipos de cambio fijos entre los países adherentes y no recurrir a la devaluación como arma competitiva.

Observemos en este punto un cambio cualitativo de actitud, relativo al Primer Paradigma. Impulsados los países por las necesidades, tratan de evitar el beneficio individual y correspondiente daño ulterior para los demás países, de devaluaciones, que, como es sabido, suele tener entre sus varios efectos, que las exportaciones del país que devalúa sean más baratas en el extranjero.

De todas maneras se trata de un inicio de la tendencia en favor de lo colectivo, que mucho más adelante con la pausa dolorosa de una Guerra Mundial, seguiría hasta sus formas más avanzadas, que llegarían recién en nuestros días a resultar en las reglas monetarias de la Unión Europea, que no solo no permiten devaluaciones individuales sino que manejan centralmente las políticas monetarias de los países miembros.

La última etapa de la integración (Unión Económica Plena con la adopción de una Política Económica Única) como se verá más adelante, está precedida por una Unión Monetaria (en la que se utiliza una moneda única) como se hará de una manera muy completa en un corto tiempo más en la Unión Europea.

El acuerdo tripartito aquel, no pudo durar mucho por la irrupción de la Segunda Guerra Mundial, pero durante la guerra en los países del área anglosajona se pensó que éste podría servir de base para un ulterior ordenamiento de la cooperación monetaria internacional, (Plan Marshall) y del sistema monetario internacional, por lo menos para el mundo capitalista, hasta que en Bretton Woods en 1944 se crearía el FMI.

Como las estructuras del FMI y el BM son ampliamente conocidas, no voy a referirme a estos dos organismos, sino simplemente mencionar que el FMI es un órgano especializado de las NN.UU. que desempeña tres clases de funciones interrelacionadas: Establece las normas del sistema monetario internacional; presta asistencia financiera en determinados casos a los países miembros y actúa como órgano consultivo de los gobiernos.

Los autores que se mencionan en el Primer Paradigma de este trabajo, críticos al sistema y varios otros más, piensan que tanto el FMI como el BM han servido los intereses “capitalistas” como una especie de agencias que lo que hacían era asegurar la hegemonía de este sistema, punto que ya se discutió. El mandato del FMI era (y es ) el de imponer ajustes en los países (miembros) cuando sus balanzas de pagos experimentaran déficits o superávits.

En una primera fase de sus funciones el FMI ayudó a restablecer la convertibilidad de las monedas europeas (1948-1957) y luegoa lograr el ajuste de las economías de Europa (1958-1966). La crítica que se hace al FMI es que a partir de 1967 no pudo mantener la estabilidad económica de los países a pesar de la creación de los Derechos Especiales de Giro DEG.

Las funciones del FMI luego de la adopción del sistema de monedas flotantes en 1973, cambió a la de gestión de ajustes estructurales unilaterales en los países en vías de desarrollo (que de acuerdo a los críticos, no se interesa tanto en el desarrollo de los países como en asegurar que las reglas del juego del sistema capitalista sigan rigiendo, que lo que hace la institución es dictar las políticas económicas a seguir en cada país, que falló en prevenir y evitar la crisis de la deuda, que su interés primordial después de ésta es que los países la paguen a cualquier costo, etc) y desde 1989 la asistencia a los países ex socialistas para su reincorporación al sistema monetario internacional (en la que supuestamente de acuerdo a los críticos, se están dando condiciones muy duras de “retorno” a estos países).

El desarrollo económico, es el resultado de una serie de fuerzas interrelacionadas, entre las cuales el capital es uno de los elementos básicos, que en los países menos desarrollados no abunda, como es bien sabido. El BM, nació como BIRF en Bretton Woods, junto con el FMI el 22 de julio de 1944 con dos propósitos iniciales: a) ayudar a la reconstrucción de los países afectados por la guerra y b) cooperar al desarrollo (fomento) de los países menos desarrollados.

El primero de los propósitos o la primera etapa del BIRF de ayudar a la reconstrucción quedó superada con la ayuda Marshall.que veremos más adelante. A partir de 1948 el Banco se centró en operaciones de préstamos a los países subdesarrollados, que se otorgan sobre la base de proyectos específicos que, por sus características (montos muy elevados, necesidad de bajos tipos de interés, vencimientos muy largos) no pueden obtener financiación convencional.

Se mencionan ahora unos pocos detalles acerca de otros organismos internacionales de asistencia financiera y técnica al desarrollo:

Naciones Unidas, Decenios del Desarrollo
A comienzos de 1960 se dieron los primeros pasos en busca de una acción mundial integrada para el desarrollo y en diciembre de 1961 , la Asamblea General declaró los años 1961 a 1970 como el Primer Decenio del Desarrollo. Luego en las tres décadas posteriores, se declararían los Decenios del Desarrollo subsiguientes. En buena medida la creación de la UNCTAD y la celebración de sus varias reuniones, se inició con los Decenios del Desarrollo.

Programa de las NN.UU. para el Desarrollo PNUD
El PNUD es el organismo más importante de cooperación multilateral de carácter técnico en la fase de preinversión y ha trabajado en una variedad de países menos desarrollados en todos los sectores económicos y sociales pero especialmente en las áreas agrícola y pecuaria, pesquerías, minería, energía, transporte, comunicaciones, vivienda, turismo, salud, educación, desarrollo comunitario, medio ambiente y planificación.

Bancos Regionales de Desarrollo
Son cuatro: El Banco Interamericano de Desarrollo BID, el Banco Asiático de Desarrollo BAD, El Banco Africano de Desarrollo BAFD y el Banco de Desarrollo del Caribe BDC. Actúan concediendo préstamos a intereses de mercado, pero los que otorgan a los países menos desarrollados de sus respectivas zonas, gozan de ventajas en cuanto a plazos e intereses.

La Corporación Andina de Fomento CAF
Que financia proyectos industriales relacionados con la integración subregional de los cinco países de la Comunidad Andina, signatarios del Tratado de Cartagena,

Existen también otras organizaciones de cooperación financiera como el Fondo Europeo de Desarrollo FED y el Banco Europeo de Inversión BEI, el Comité de Ayuda al Desarrollo CAD de la OCDE. Luego están las agencias de ayuda norteamericanas AID Agency for International Development, que en forma de préstamos o donaciones financia todo tipo de proyectos en países menos desarrollados.

La PL 480 Ley Pública 480 consiste en un sistema para la venta de excedentes agrícolas norteamericanos a precios bajos y fórmulas de pago en moneda nacional y plazos largos. Luego están los créditos del Export-
1.5 La Cooperación, El GATT

La Gran Depresión de 1929 (que Tamames considera el origen del bilateralismo) como su nombre lo indica, deprimió el comercio mundial, haciendo caer en picada los precios de la mayoría de las materias primas. Para detener ese colapso, tratar de prevenir fluctuaciones futuras y combatir los efectos nocivos del bilateralismo se idearon lo que llegarían a constituir los primeros esfuerzos de cooperación económica intergubernamental a escala multinacional con la creación de acuerdos destinados a regular el comercio de algunos productos básicos.

Así tenemos el Acuerdo Internacional del Estaño (1931) del Trigo (1933) del Caucho (1934) etc. Posteriormente la ONU crearía agencias especializadas con el propósito de institucionalizar la cooperación económica.

Luego para la regulación del comercio internacional, con “la Carta de la Habana” en 1948 se intentó formar una Organización Internacional de Comercio que no prosperaría debido al surgimiento de las tensiones Este - Oeste que Walter Lipman llamó “la Guerra Fría”.

Sin embargo y con exclusividad para los países de economías de mercado y sobre la base de una ampliación de lo estipulado en una Ley norteamericana de acuerdos comerciales recíprocos (Reciprocal Trade Agreements Act) de 1934, se autorizaba al Presidente norteamericano, entonces Harry S. Truman, a reducir los aranceles hasta un 50 % en condiciones de reciprocidad en negociaciones bilaterales con otros países.

También en base a los puntos más interesantes de la Carta de la Habana, se creó el 30 de octubre de 1947 lo que vendría a constituir el instrumento más efectivo de facilitación del comercio internacional, el Acuerdo General sobre Aranceles de Aduanas y Comercio AGAAC, más conocido por sus siglas en inglés GATT que entraría en vigor en enero de 1948, con la adhesión de 23 países. Así pues el GATT, a diferencia del FMI y del BIRF, no es un organismo de las NN.UU. Si no un acuerdo intergubernamental que regula las relaciones comerciales entre sus signatarios.

Los países signatarios al firmar el acuerdo, se comprometen entre, las cosas más importantes, a institucionalizar la cláusula de la nación más favorecida o sea, a conceder a los demás signatarios un trato igual, no discriminatorio en sus relaciones comerciales, con tres únicas excepciones:

1) Los sistemas preferenciales congelados a tiempo de firmarse el acuerdo, que en 1947 eran los
correspondientes a la Commonwealth , Unión Francesa, EE.UU. Filipinas y otros territorios, como el sur de Sudamérica, y países relacionados con una vieja unión aduanera sirio - libanesa.
2) Las zonas de libre comercio y uniones aduaneras.
3) Las excepciones (waivers) taxativamente aprobadas por los dos tercios de las partes
contratantes.

1.6 El Plan Marshall

Sin embargo el acontecimiento preponderante que caracterizaría este período es el programa de cooperación económica a Europa Occidental, llamado “Plan Marshall” después de la II Guerra Mundial, que iniciaría todo un sistema en cuanto a cooperación económica se refiere y que sentaría las bases de nuevos proyectos de integración.

El Plan Marshall además de ayudar a los países de Europa Occidental devastados por la guerra, con escasez de alimentos, combustibles, materias primas y en general con una serie de penurias económicas, significa también el asentamiento de la hegemonía norteamericana en esa parte del mundo frente a la amenaza que se consideraba constituía el poderío e influencia de la URSS.

Aunque la URSS tenía sus propios problemas económicos de inmediata posguerra y no contaba entre sus prioridades el propiciar una rápida recuperación de Europa y menos aún de Alemania, que le había infringido heridas aún demasiado frescas (1946-47) para pensar en ayudarla, esa no era la opinión de los EE.UU. que tenía gran temor de la influencia soviética.

La cooperación norteamericana se basaría pues, entre otras cosas, en el convencimiento de que sin su ayuda, toda Europa quedaría dentro de la esfera de intereses de la URSS, además de consideraciones de tipo económico calculando la conveniencia de reavivar los mercados que pronto serían receptores de mayores exportaciones norteamericanas.

Es así que el 1° de abril de 1948 se firma en París el convenio constitutivo de la Organización Europea de Cooperación Económica OECE en la que se plasmarían las iniciativas de cooperación del Plan Marshall en el ámbito económico, mientras que la ayuda militar se canalizaría por la OTAN, que además aglutinaría los esfuerzos bélicos de la Europa Occidental.

Por su parte la URSS que veía al Plan Marshall como un instrumento de penetración del imperialismo norteamericano, crearía el Consejo de Ayuda Mutua Económica, CAME, más conocido como COMECON para garantizar su influencia en el Este.

Entre 1946 y junio de 1961, o sea en un período de 15 años, la ayuda civil norteamericana en base al plan Marshall para 15 países europeos, alcanzó a 30.230,8 millones de US$ de los que un 63,7 % fueron donaciones y un 26,3 % préstamos ( ).

Los esbozos más serios de lo que posteriormente iniciaría el proceso mismo de la integración económica, se ponen de manifiesto en 1949 cuando el señor Paul Hoffman, Director de la Administración de Cooperación Económica ECA, agencia federal de los EE.UU. para administrar la ayuda, manifestaba:

“Europa necesita equilibrar sus necesidades y recursos en dólares, lo que implica un aumento de sus exportaciones así como el control de la inflación. Pero el cumplimiento de estas tareas no sería significativo sin una economía en expansión en Europa occidental, la integración económica y la formación de un único y gran mercado, dentro del cual desaparecerían las restricciones cuantitativas a la circulación de mercaderías y las barreras monetarias a los pagos; y eventualmente los aranceles podrían ser suprimidos para siempre”.

2. LA INTEGRACIÓN

Hemos visto hasta ahora el desarrollo del comercio mundial hasta “la Cooperación” períodos que constituyen antecedentes previos a la integración que vamos a abordar ahora saltando algunos detalles históricos sin mayor relevancia para los objetivos de este trabajo:

Según Bela Balassa y Ramón Tamames, autores a los que hace referencia Alberto Zelada Castedo en un estudio sobre el Derecho de la Integración Económica Regional ( ) la diferencia entre cooperación e integración económicas radica en que, la primera tiende a reducir las barreras al comercio mientras que con la integración, lo que se busca es abolirlas completamente.

Así también Jaime Requeijo dice: “la integración consiste en eliminar de manera progresiva las fronteras entre países”.

Adicionalmente Tinbergen distingue entre integración negativa y positiva: las medidas de la integración negativa tienden a eliminar los obstáculos que separan las economías y son generalmente las más difíciles de adoptar (por ejemplo, suprimir los aranceles entre países miembros). Mientras las medidas de la integración positiva entrañan mecanismos de cooperación (ejemplo armonizar políticas macro económicas) que se van ampliando a medida que la integración avanza y que resultan más complicadas de poner en práctica.

Otras definiciones o reflexiones acerca del concepto de integración, sus formas y en general y lo que se implica en el mismo, algunas de ellas contenidas en el trabajo de Alberto Zelada, mencionado son:

Karl Deutsch: “integrar significa generalmente, construir un todo con las partes, es decir transformar unidades previamente separadas en componentes de un sistema coherente”. Las partes de este todo en el proceso de integración, son interdependientes, o sea que tienen una relación tal que “un cambio producido en una de ellas – o una operación realizada sobre una de ellas - produzca un cambio predecible en la otra”.

Este concepto nos muestra dos características intrínsecas en los procesos de integración, a los que hacen referencia varios autores y que son: la interacción entre los actores participantes y la interdependencia de unos con otros. Los actores participarán en los procesos con diferentes grados de interacción e interdependencia.

Bela Balassa considera que la integración económica es tanto un proceso como una situación. El proceso que en sí mismo es dinámico tendería a abolir la discriminación en el trato económico entre los actores, mientras como situación que implica la idea de algo estático, la integración se caracterizaría por la ausencia de varias formas de discriminación en ese trato, o sea los diversos niveles alcanzados de armonizaciones de políticas integracionistas. Asimismo este autor pone énfasis en que los procesos realmente legítimos de integración, son aquellos que se forman por consenso de los Estados y no por la imposición de la fuerza.

Luego también se menciona que una integración efectiva debería lograr en el plano económico un mayor bienestar y en el político una mayor seguridad. Se acentúa la importancia de la integración como instrumento en varios aspectos de la política internacional, como por ejemplo, que coadyuva eficientemente a la identificación de instrumentos de cooperación internacional como una herramienta, que a su vez permite la elaboración de políticas coordenadas, que pueden aplicarse a ámbitos como los de seguridad, mantenimiento de la paz y en fin a todos la gama de ámbitos de las relaciones internacionales.

2.1 Fases de la Integración, La Pirámide de la Integración

Jaime Requeijo en su libro “Economía Mundial” nos presenta de una manera esquemática e ilustrativa las diferentes formas de la integración, en:

La Pirámide de la Integración

Unión Económica Plena
Unión Monetaria
Unión Económica
Mercado Único
Mercado Común
Unión Aduanera

Zona de Librecomercio

Acuerdo Preferencial


Cada fase incorpora todas las que se encuentran por debajo.
Los límites no son excluyentes ni totalmente claros.

Se describe de una manera muy somera, las diferentes etapas de la integración, por lo demás bastante conocidas:

Acuerdo Preferencial
Los miembros se conceden entre sí una serie de ventajas aduaneras no extensibles a terceros (reducción de aranceles y reducción de otras formas de protección) en base a la suspensión internacionalmente aceptada y contenida en los acuerdos del GATT de la cláusula de la nación más favorecida. Viejos acuerdos preferenciales como los que por ejemplo existían entre Chile con Argentina, Bolivia y Perú, reconocidos inicialmente en el GATT en 1947, perdieron su relevancia al subsumirse dentro del proyecto de ALALC y posteriormente ALADI, organismos, éstos últimos, que contienen Programas de Liberación para eliminar los gravámenes y restricciones de todo orden que gravitaren sobre las importaciones de productos originarios del territorio de cualquier país miembro de estos.

Así también se da el Sistema Generalizado de Preferencias SGP que los países desarrollados otorgan a los países andinos productores de la hoja de coca, como premio por sus esfuerzos de lucha contra el narco - tráfico, unilateral y gratuitamente, o sea en una sola vía y sin reciprocidad a los países menos desarrollados (PMD) para que éstos puedan con más facilidad introducir sus manufacturas en los mercados de los países desarrollados. En el caso de Bolivia su participación en el SGP Andino, o SGP Droga, como se ha denominado a este sistema, es tan pequeña que no compensa los esfuerzos bolivianos en su lucha contra el narco - tráfico. Sin embargo se aduce por parte de la UE que esto se debe a la debil estructura económica de Bolivia que no le permite aprovechar estas ventajas - pocas exportaciones que pudieran ser objeto de reducciones aduaneras en la UE -. (Bolivia "quita" del mercado de drogas unas 200 toneladas de cocaína con un costo social y político bastante alto). Obsérvese acá que el SGP no rige para las exportaciones tradicionales (de materias primas) de los países andinos ya que se exige un cierto grado de industrialización. Luego, los aranceles por manufacturas son ya bastante bajos en los países industrializados, por lo que la ventaja del SGP Andino, aunque positiva, no tiene la incidencia que podría pensarse.

En el caso de Bolivia podría pensarse en un tratamiento especial por parte de la UE que ayude a mejorar la estructura económica de Bolivia y aumente sus exportaciones, o tambien instituir el Desarrollo Alternativo como un sistema realmente viable y positivo para el país.

Además es sabido que por razones de calidad, tecnología e incluso precio, la gran mayoría del comercio de manufacturas se realiza entre países desarrollados. Sin embargo, a pesar de las duras exigencias para penetrar mercados desarrollados, se está logrando paulatinamente, por parte de Latinoamérica cierta penetración en esos mercados además de una diversificación del destino de las exportaciones del continente. La Unión Europea, se ha convertido en el segundo mercado más importante para el MERCOSUR.

Zona de Libre Cambio o de Libre Comercio
Esta es un área formada por dos o más países en la que de forma inmediata o paulatinamente suprimen las trabas aduaneras y comerciales entre sí, pero las mantienen frente a terceros. Está regulada por el artículo XXIV del GATT. Presenta el inconveniente de que cualquier tercer país pueda intentar penetrar el mercado de la zona a través del país con menor protección. Para impedir esto pueden requerirse certificados de origen en las aduanas de los países miembros, para dar a los productos en la zona el trato que les corresponda.

Unión Aduanera
Los miembros eliminan entre sí, de manera inmediata o gradual, todos los obstáculos a la libre circulación de mercancías y erigen frente a terceros países un arancel común al que se añadirá cualquier otra fórmula proteccionista que será también común, de manera que una vez que una mercancía del resto del mundo atraviese una de las aduanas de la Unión Aduanera, podría circular libremente en ella. Una vez impuesta la libertad de comercio sin barreras arancelarias ni restricciones cuantitativas, pueden presentarse problemas derivados de la existencia de diversos sistemas monetarios, fiscales, de transporte etc. por lo que, sí la unión aduanera se consolida efectivamente desemboca necesariamente en una unión económica.

Mercado Común
Se trata de una Unión Aduanera completada con la libertad de movimientos de capital y mano de obra, pudiendo existir además algunas políticas comunes. La Comunidad Europea incluía en su fase de Mercado Común las políticas agrícolas y pesqueras comunes, además de políticas comerciales comunes frente a terceros países.

Mercado Único
El Mercado Único supone perfeccionar el Mercado Común eliminando las fronteras físicas (aduanas) las fronteras técnicas (armonizar normas de calidades, abrir los mercados públicos o de compras gubernamentales etc.) y las fronteras fiscales (lo que requiere la armonización de políticas impositivas). Aunque de manera no perfecta, el Mercado Común Europeo se convirtió en Mercado Único el 31 de diciembre de 1992.

Unión Económica
Significa dar un paso más en los propósitos integradores y completar el Mercado Único con la coordinación de políticas macro económicas, con reglas compulsivas en materia presupuestaria, y políticas comunes para favorecer cambios estructurales y el desarrollo regional.

Unión Monetaria
Entraña fijar irrevocablemente los tipos de cambio entre los países miembros o crear una moneda única que sustituya a las demás. (El EURO en la UE). No es posible alcanzar la Unión Monetaria sin contar con un Mercado Único y con políticas macro económicas coordinadas. La Unión Monetaria supone la existencia de una Unión Económica, y de un Banco Central encargado de la Política Monetaria de la Unión. Es en esta etapa de la integración y en la próxima, la de la Unión Económica Plena, en las que se aprecian más claramente los fenómenos de “erosión de autonomía” que se mencionará luego.

Unión Económica Plena
Implica integrar totalmente las economías de los países miembros, lo que exige una política económica común y desemboca en una Unión Política, que a su vez significa que los países miembros habrán formado algo similar a un único país.

3. UN MUNDO NUEVO E INEVITABLE

En los años 60 cuando se consideraba la entrada o no de Bolivia en la ALALC, se puso en claro que los costos del aislacionismo, o sea de mantenerse al margen de los procesos de integración, podrían ser muy elevados para cualquier nación, independientemente de la dimensión de su economía. Evidentemente, resultaría demasiado caro a largo plazo el mantenerse fuera de los flujos de capital, tecnología y comercio internacionales, que constituyen justamente los factores de desarrollo en la actualidad, más aún para un país que por diversas circunstancias se ha visto relativamente aislado a lo largo de su historia aunque tiene una situación geográfica privilegiada, en el corazón de Sur América.

Justamente el concepto implícito en la afirmación del ex Canciller Fernando Guachalla de los años 30 de que él nuestro es un país de contactos y no de antagonismos, es uno de los factores que tendría que primar en estas etapas incipientes de la integración, en las que los países aún conservan y acentúan sus privilegios. Bolivia necesita con premura completar sus proyectos de corredores interoceánicos, integración energética, comercial y física, para pesar más en el contexto general que se viene con el desarrollo integral de esta parte del continente.

3.1 Erosiones de autonomía

Es necesario poner en claro que el proceso de integración entraña grandes posibilidades de progreso pero también ciertos cambios que para algunos sectores parecerán sin duda costos que es necesario tener presentes desde las etapas iniciales del proceso. Se me ocurre pensar en cinco áreas de erosión de autonomía, aunque probablemente existan muchas más:

1.- Como afirma Requeijo, al eliminarse las fronteras económicas y aumentar la competencia, aparecerán continuamente ganadores y perdedores. Los ganadores serán, generalmente los sectores y empresas más competitivos del espacio integrado y su mayor competitividad se apoyará, unas veces en los menores costos laborales, y otras en la diferenciación productiva basada en niveles de tecnología más elevados. Es cierto que la misma competencia acrecentada puede mejorar, sobre todo al impulsar la inversión, la situación de sectores o empresas, pero esa transformación requerirá tiempo y consecuentemente no podrá evitarse la desaparición de las empresas más débiles.

Es muy posible entonces que los reclamos por medidas protectoras se sucedan a medida que la competencia golpee las partes más vulnerables de la urdimbre productiva. (El ejemplo de la situación actual – noviembre de 1999 - entre Brasil y Argentina en que sectores productivos argentinos están reclamando medidas protectoras, es ilustrativo).

En los aspectos económicos, parece bastante claro que la integración económica ahunada a los efectos de la globalización, resultan favorables a los consumidores en general, ya que uno de los efectos más tangibles de estos procesos es la disminución de los precios, mientras que la parte dura parece corresponder a los productores de diversa variedad de productos.

Sin embargo corresponde acá una visión global ya que la economía es un todo en que si los productores no ganan existe el riesgo del aumento de los niveles de desempleo y de generación de fuentes de trabajo. Voy a referirme al desempleo de una manera muy resumida y solo para ilustrar el punto de nuevos factores que formarán parte, o más bien ya lo están haciendo, de la vida cotidiana de las naciones:

El desempleo puede resultar, por ejemplo, entre varios otros factores, de que los productos nacionales no encuentren mercados o no puedan competir a nivel internacional.

También puede ocurrir que resulte del mayor empleo de nuevas tecnologías o de la robotización. Para ilustrar este ejemplo, tomemos el caso de una pequeña empresa japonesa en la que el dueño de la misma empleaba a 25 personas. El dueño descubrió que podía reemplazar a 24 de sus trabajadores por robots que serían manejados por el trabajador restante.

Existiendo una demanda creciente del producto y la posibilidad de aumentar los insumos para la producción podía el empresario producir tres veces más (los robots no necesitan descansar y trabajan los tres turnos de las 24 horas de los 365 días al año), sin mayores demandas que las de mantenimiento, pero sin beneficios sociales, seguros de enfermedad, problemas de asistencia etc. Las ganancias se triplicaban fácilmente y de alguna manera el problema del desempleo que causó fue soslayado por el empresario.

Independientemente de la causa que produzca el desempleo, éste, como lo afirman varios autores, entre ellos Samir Amin, va creciendo. Esto plantea el problema de la subsistencia de un número cada vez mayor de desocupados, lo que a su vez impulsa a reflexionar sobre el deseo de cambiar el sistema de distribución de la riqueza, que muy bien puede ir contra los principios que aún rigen, basados en las viejas teorías de Adam Smith y que ante el fracaso de otras teorías socialistas, “esperan del Estado que proteja y promueva el comercio pero no que lo regule”, como afirman James E. Dougherty y Robert L. Pfaltzgraff (hijo) ( ).

2.- Luego, es también de suponer que los Estados más fuertes impongan su criterio y los demás deban armonizar sus políticas en consecuencia. En la UE, el país líder es Alemania. En el continente latinoamericano obviamente ese rol parece corresponderle al país de economía más grande: Brasil, aunque es innegable la influencia de otros países como México y Argentina en el contexto integracionista.

Luego y siempre en Latinoamérica, puede hablarse de la existencia, aún potencial en algún caso, de tres “Polos de Desarrollo”. El del Sur conformado por Argentina, Chile (sobre todo en sus partes Centro-Sur), Uruguay y Paraguay. El del Centro con Ecuador, Perú, Bolivia, parte del Norte de Chile y Argentina y la parte central de Brasil. Y el del Norte con Colombia, Venezuela y parte norte de Brasil.

Así también los países caribeños forman su polo, y México por su parte junto con Estados Unidos y Canadá por un Tratado de Libre Comercio, TLC, o NAFTA, por sus siglas en inglés. México participa además, como es sabido en el llamado Grupo de los Tres, con Colombia y Venezuela.

3.- En un seminario sobre el EURO, llevado a cabo en agosto de 1999 en la Cancillería de la República, se afirmaba que la integración disminuiría las asimetrías existentes en el desarrollo económico y que para lograr esto, existían fondos de compensación para paliar las situaciones extremas. Sin embargo estos mecanismos de compensación no corrigen la tendencia acumulativa del crecimiento, o sea que algunos países que “crecen” más rápidamente, durante largos períodos, van dejando a la zaga a otros que lo hacen más lentamente, lo que ocasionaría que la integración acentúe mas bien los desequilibrios regionales y las disparidades en el contexto internacional, aunque en términos absolutos, todos los países avancen.

4.- El énfasis en este aspecto es exclusivamente económico, al punto de que cuando se habla de crecimiento, se dá por sobreentendida la palabra “económico”. El mayor ingreso per capita del PIB y otras cifras macro económicas hasta ahora son las únicas herramientas con que se puede medir el desarrollo en ésta época economicista, y que tal vez en un tiempo no muy lejano, parezcan herramientas un tanto rudimentarias, ya que el desarrollo tendrá que medirse de una forma más holística y multidisciplinaria. Estaríamos hablando de una erosión de autonomía de la concepción sobre todo economicista y en general de la manera de ver las cosas bajo el color del cristal de una sola ciencia, que en mi parecer, formará parte del nuevo paradigma y de fases elevadas de integración.

La palabra “Parcial” define, en mi opinión, con exactitud el análisis que se ha hecho hasta ahora del hombre, de las sociedades y de las sociedades de naciones. En una nueva dimensión de este análisis, no podrá dejarse de tener en cuenta un criterio objetivo de la jurisprudencia de los países o de consideraciones ecológicas, para poner dos ejemplos, lo que a su vez puede implicar un cambio en las nociones de soberanía. Soberanía ... siempre que... se cumplan las reglas del juego de la humanidad o como lo dice Jhenieffer Stover( ):

“Los esquemas biológicos, psicológicos, políticos, económicos, culturales y sociales que nos ayudaban a describir parcialmente al hombre de ayer, ya no nos sirven para describir al hombre de hoy.

El impacto de los cambios de la época en que vivimos ha provocado una transformación estructural en los ecosistemas, cambios que se traducen en una nueva manera de ver y concebir la realidad como un todo, que ya no la reducen.

El complejo fenómeno humano de hoy en toda su grandeza y dimensión rompe los paradigmas reduccionistas que las ciencias sociales han manipulado para su estudio....”

Todo esto basado en una filosofía global, una regla no escrita pero aceptada a plazo más corto que largo, de que el interés de la humanidad en su conjunto, prima sobre los intereses particulares de los países, en un mundo cada vez más unido.

5.- Finalmente, varios autores como Requeijo, Tamames y otros han tocado el tema de la erosión de autonomía, desde un punto de vista político:

Ernst B.Haas, mencionado por Alberto Zelada en su trabajo citado, habla de “la aceptación de una nueva autoridad central” por parte de los Estados miembros y con relación al vocablo mismo “integración” dice que: “se emplea a veces para especificar el resultado de un proceso de erosión de la autonomía, la condición resultante de la terminación del proceso”.

Manuel Medina también citado por el mismo autor, hace una diferencia entre integración política, que conduce a la “desaparición de la independencia de las entidades que la integran, e integración internacional en la que éstas entidades la conservan. La “integración política marca solo la etapa final del proceso, cuándo las entidades que participan en el mismo desaparecen para constituir una nueva entidad política”

Wolfram F. Hanreider también en la misma línea de pensamiento afirma...”que la integración política puede definirse como un proceso acumulativo de cambio en la naturaleza de las relaciones entre unidades políticas más o menos soberanas, en el que éstas unidades aceptan voluntariamente una especie de autoridad central”.

Uno de los ejemplos más claros de erosión de autonomía es la delegación a un Banco Central de varias funciones de las políticas económicas nacionales en la Unión Europea, lo que entre otras cosas no permite más las devaluaciones de las monedas nacionales, que irían en detrimento de la economía del grupo.

3.2 Los efectos de la integración

Veremos ahora , con Requeijo, aunque de una manera sucinta en los aspectos formales por demás conocidos, los efectos de la integración en la Unión Aduanera, cuándo desaparecen los obstáculos al comercio intra-zonal y en la Unión Monetaria en que se habrá instaurado una moneda única.

En una Unión Aduanera pueden distinguirse los efectos estáticos o efectos a corto plazo y los efectos dinámicos o efectos a mediano plazo sobre las corrientes comerciales.

3.2.1 Efectos Estáticos

Son efectos estáticos los de creación, desviación y expansión del comercio.

Una Unión Aduanera crea comercio cuando la demanda de un bien pasa de un productor menos eficaz a uno más eficaz. La desaparición de las trabas al comercio hará que la producción protegida y tal vez ineficiente de un país dé paso a la más eficiente dentro de la zona, lo que aumentará el comercio intra-zonal.

Una Unión Aduanera desvía el comercio cuando la demanda de un bien deja de satisfacerse en mercados internacionales más eficientes (terceros países) y se traslada a productores intra-zonales menos eficientes, al haberse eliminado las barreras intra-zonales y haberse adoptado barreras exteriores comunes.

El análisis estático se hace en términos de bienestar y como podemos ver la desviación del comercio lo reduce mientras la creación y expansión lo aumentan. El alcance de los efectos dependerá de una serie de factores, como ser:
.- Si los países tienen estructuras económicas complementarias con altos grados de especialización en cada país, aún sin barreras internas, la competencia será escasa. En cambio si las estructuras económicas son sustitutivas, serán los productores más eficientes de cada país los que satisfagan la demanda y por lo tanto las ganancias de bienestar serán mayores.
.- Dependerá del tamaño de la Unión Aduanera. Cuantos más países la formen y mayor dimensión tengan sus economías, mayores serán sus efectos positivos ya que mayor será la división del trabajo y menores las posibilidades de desviación del comercio.
.- Si los aranceles pre existentes hubieran sido altos, encubriendo tal vez ineficiencias productivas, la Unión Aduanera producirá efectos de bienestar que se apreciarán al quedar eliminados estos aranceles. Al eliminarse los aranceles altos, según el autor, podrían ponerse aranceles igualmente altos a productos de terceros países, pese a las normas del GATT.
.- Dependerá de los costos de transporte y de transacción en los diferentes países. Si los costos de transporte son muy altos o los trámites burocráticos excesivos al punto que elevan los costes de transacción, esto podría producir efectos negativos.
.- Dependerá también de la flexibilidad de las economías de los países miembros: cuanto más flexibles sean, más tenderán a especializarse y mayores serán las ganancias de bienestar, las inflexibilidades o reticencias al cambio actuarán en el sentido contrario.

3.2.2 Efectos Dinámicos

Los efectos dinámicos, se dan cuando las economías reaccionan frente a los desafíos de la nueva situación, en un contexto dinámico de efectos más poderosos que los estáticos, a mediano plazo. En general suele hacerse referencia a cuatro efectos dinámicos de la integración, efectos sobre la competencia, sobre las economías de escala, sobre la inversión y sobre la innovación.

La Unión Aduanera aumentará el grado de competencia entre los países miembros y obligará a los sectores productivos a mejorar su eficiencia, entre otras razones porque reducirá el poder monopolístico de algunos de esos sectores, lo que podrá traducirse en mayor producción, menores costos, eventualmente menores precios y mejora de calidades.

La Unión Aduanera producirá economías de escala tanto internas como externas. Internas porque la ampliación de los mercados permitirá aumentar las series de producción y reducir los costos. Su efecto será tanto mayor cuanto mayores sean las ineficiencias de partida. Externas porque las ventajas logradas por cada empresa se transmitirán a las demás logrando menores costos y mejores calidades en general.

La Unión Aduanera dará lugar a un aumento en la inversión, tanto interna como externa. Los empresarios o inversionistas nacionales, espoleados por la mayor competencia tendrán que mejorar el equipo capital, redimensionando sus empresas y aumentando su tamaño, mientras los extranjeros también deberán aumentar sus inversiones, para no quedar fuera del mercado ampliado y penetrar de esa manera o mantenerse dentro de la protección externa común.

Finalmente la Unión Aduanera estimulará asimismo la innovación, que en muchos sectores es la fuente primaria de competitividad. Una innovación obviamente que no se limitará únicamente a productos sino que abarcará también los procesos en todos los rubros.
Los acuerdos de integración más importantes se dieron después de la Segunda Guerra Mundial y tal como lo menciona A. Zelada en su obra mencionada son:

1) En Europa: El Benelux, la Unión Económica Belgo-Luxemburguesa, la Comunidad Europea del
Carbón y del Acero (CECA 1951), la Comunidad Económica Europea (CEE 1957), la Comunidad
Europea de Energía Atómica (CEEA 1957).

2) En América Latina: La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC 1960), el Mercado Común Centroamericano (MCCA 1961), el Grupo Andino (GRAN 1969) la Comunidad del Caribe (CARICOM 1973), la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI 1980) el Tratado de Libre Comercio (TLC o NAFTA por sus siglas en inglés, North American Free Trade Association, con Canadá, EE.UU. y México 1992), el Grupo de los Tres (México, Colombia y Venezuela), la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA, cuyas negociaciones empezaron en 1998, y está en espera de que se logre el “fast track” o vía rápida del Congreso norteamericano, lo que no ocurrirá en la gestión del Presidente Clinton.) el Mercado Común del Sur (MERCOSUR 1991).

3) En África: La Comunidad Económica del África Occidental (CEAO 1974), la Comunidad
Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAD 1975), la Unión del Río Mano (1973), la
Unión Aduanera y Económica del África Central (UDEAC 1975), la Comunidad Económica de los
Países de los Grandes Lagos (CEPGL 1976), la Zona de Comercio Preferencial del África Oriental
y Meridional (ZCP 1981).

Anexo tres