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ANEXO DOS
FILOSOFIAS
DE LA INTEGRACIÓN
¿QUE ES LA INTEGRACIÓN ECONOMICA
O COMO SE CULMINA UN PROCESO DE INTEGRACIÓN?
1.
Antecedentes de la integración económica
1.1 La estructuración del comercio mundial
1.2 El Librecambio
1.3 El Bilateralismo
1.4 El abandono del patrón oro y la creación del FMI
y del BIRF
1.5 La cooperación, El GATT
1.6 El Plan Marshall
2. La Integración
2.1 Fases de la Integración, la Pirámide de la Integración.
3. Un mundo nuevo e inevitable
3.1 Erosiones de autonomía
3.2 Los efectos de la Integración
3.2.1 Efectos estáticos
3.2.2 Efectos dinámicos
1. ANTECEDENTES DE LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA.
1.1 La estructuración del Comercio Mundial.
Según
Ramón Tamames en su libro Estructura Económica Internacional,
el comercio mundial tal como lo conocemos ahora, tuvo su génesis
en el desenlace de la Primera Guerra Mundial a partir de 1914. Desde
luego que mucho antes de entonces existía comercio mundial
y sus expresiones más claras, se remontan al siglo XII.
Aunque interesante,
sería tal vez innecesario abundar en detalles históricos
por lo menos hasta antes de mediados del siglo XVI, época
de la formación de los grandes imperios coloniales, en que
como parte de las colonias española y portuguesa, el área
que actualmente constituye Latinoamérica, tuvo que ver con
hechos que tendrían una fuerte influencia en la actividad
económica europea de entonces.
Uno de los factores
que promovería entre otras cosas la formación de los
primeros bancos en Alemania, con apellidos de los primeros banqueros
como los Wessler, los Hochstetter y los Fugger fue el flujo de metales
preciosos que junto con otras mercancías como especias y
textiles (paños) llegaría a Europa vía España
y Portugal.
Este generoso
flujo de riquezas de América crearía lo que el historiador
de la economía E. J. Hamilton denominaría “la
revolución de los precios” o sea, crearía distorsiones
y procesos inflacionarios en algunas economías europeas,
por la inyección de valores en los sistemas económicos,
de acuerdo a la que en economía se llama Teoría de
la Cantidad.
Los navíos
españoles y portugueses a menudo eran saqueados por piratas
ingleses y de otras nacionalidades en su larga travesía y
la carga de los que llegaban a destino generalmente no quedaba en
el punto de desembarque. España, especialmente constituyó,
según se afirma, mas bien un lugar de paso de esas riquezas
que terminarían en Amsterdam, Flandes, y otras ciudades holandesas
italianas y alemanas que se habían constituido en los centros
más importantes del comercio.
El precio de
la plata entonces era tan alto como el del oro y el cerro de Potosí
era una legendaria fuente de producción de este metal.
La Integración
Económica, para Tamames, es una de las cuatro formas que
adoptan las relaciones económicas entre los Estados junto
con el Librecambio, el Bilateralismo y la Cooperación Económica
que cronológicamente la anteceden.
El librecambio
nació en el siglo XIX paralelamente a la llamada Segunda
Revolución Industrial, en que se establecen en Europa los
cimientos de una actividad industrial importante. Nace como una
reacción (principio de acción y reacción);
frente a las trabas comerciales de un período mercantilista
de más de dos siglos, en los que se utilizaban diferentes
formas de proteccionismo.
Medidas proteccionistas
como la prohibición o limitación de exportaciones
de materias primas a objeto de fomentar su transformación
en manufacturas nacionales; o la implantación de monopolios
de explotación de recursos en las colonias y otras, que fortalecerían
Estados nacionales que llegarían a ser mucho más poderosos
que España y Portugal, como Inglaterra, Francia y Holanda.
1.2
El Librecambio
Se define como aquella situación de las relaciones económicas
en que era posible el comercio internacional sin trabas comerciales,
sin barreras arancelarias importantes ni obstáculos serios
para el libre movimiento entre países, de los factores de
producción (capital y trabajo).
Esta libertad
de movimiento, crearía las bases de una verdadera economía
internacional y más aún, de una integración
económica internacional, aunque ésta última
sobre bases un tanto endebles debido sobre todo a las grandes diferencias
de desarrollo y renta de los países, problemas que subsisten
en nuestros días, en los procesos de integración.
Como lo afirma
Samir Amin ( ) el librecambio en el siglo XIX favorecía y
se veía favorecido por el ejercicio del poder colonial de
las potencias industriales europeas – en especial de Inglaterra
– sobre los pueblos más atrasados. El librecambio,
sin embargo empezaría a decaer a partir de 1870 cuando varios
países, (Alemania 1879, Francia 1880) adoptaron políticas
más proteccionistas para desarrollar sus propias industrias
frente a la competencia británica.
Fue en la década
de 1880 que se terminaron de repartir, amistosamente, entre las
potencias europeas, los últimos espacios vacíos sin
soberanía, internacionalmente reconocida ( ) (1886 en el
Congreso de Berlín se ultimó la distribución
de Africa). Los repartos posteriores de mercados coloniales o áreas
de influencia ya no serían amistosos, sino violentos.
La Primera Guerra
Mundial, 1914-18 pondría también fin a la “Pax
Britannica” o el dominio de los mares y grandes territorios
por Inglaterra a tiempo que el librecambismo cedería lugar
al bilateralismo y surgiría un sistema económico antagónico
al capitalismo: el socialismo.
Algo parecido
al librecambio en nuestros días, solo sería posible
con el establecimiento de una integración económica
real.
1.3
El Bilateralismo
Algunos aspectos
característicos del bilateralismo, que aún persiste
en las relaciones económicas entre Estados en una buena parte
del mundo, son los siguientes:
Surge principalmente
en el período de entre guerras 1918 – 1939, con el
abandono del patrón oro, el establecimiento de restricciones
en el intercambio de mercaderías, personas y capitales y
la elevación de aranceles para las importaciones.
La imposición de restricciones cuantitativas o contingentación
bilateral, en que se fijaba un tope de valor a la importación
de cada mercancía de un país concreto, imponiendo
la Licencia de Importación y creando rigidez en el comercio
internacional.
El comercio
de Estado, sobre todo en los países socialistas, en el que
el Estado monopolizaba el manejo del comercio exterior, por medio
de empresas estatales especializadas para este. En los países
de economía de mercado que se inclinaban hacia el comercio
de Estado, éste tomaba bastante injerencia en el comercio
exterior.
El control de
cambios que podía adoptar diversas intensidades, desde la
intervención en los mercados de divisas hasta el racionamiento
de éstas y la obligación de entregar (al Estado) toda
divisa obtenida por cobros en el exterior. Estos sistemas dieron
origen a los acuerdos de clearing.
Los acuerdos
de clearing o compensación en que se determinan las cantidades
máximas a importar y exportar por parte de cada país,
generalmente por una cifra igual y para evitar en lo posible los
pagos en divisas (o en oro) y en que los saldos acreedores que al
final de un ejercicio pueda tener uno de los países, no podrían
utilizarse en el comercio con un tercer país.
Antes de entrar a analizar la tercera forma que para Tamames adoptan
las relaciones económicas internacionales: la cooperación,
será necesario mencionar algunos acontecimientos políticos
económicos y sociales que la preceden u ocurren paralelamente
a esta etapa:
El 14 de agosto
de 1941, antes de los EE.UU entrar en la II Guerra Mundial, el Presidente
Roosevelt suscribe con el Premier británico Winston Churchill
la “Carta del Atlántico” (que luego daría
lugar a la OTAN) destinada a salvaguardar las democracias y establecer
un “sistema de seguridad amplio y permanente”. El bloque
socialista no tardaría en formar por su lado una organización
parecida, el “Pacto de Varsovia”.
Previendo los desastrosos efectos de la guerra en lo relativo a
la alimentación de los habitantes de las naciones más
directamente involucradas en el conflicto, en mayo de 1943 se reúne
en Hot Springs (Virginia EE.UU.) lo que sería el embrión
de la primera agencia de las NN.UU. la FAO (Organización
para la Alimentación y la Agricultura).
Del 21 al 28
de agosto y posteriormente del 29 de septiembre al 7 de octubre
de 1944 las potencias aliadas se reunieron en una mansión
en Washington llamada “Dumbarton Oaks” esbozando las
bases del proyecto, básicamente norteamericano, de lo que
serían las NN.UU.
Luego en Yalta
el 11 de febrero de 1945, F.D. Roosevelt, J. Stalin y W.C. Churchill
convocarían a la Primera Conferencia de las NN.UU que se
llevó a cabo entre el 25 de abril al 26 de junio de 1945,
ocasión en la que fue aprobada por unanimidad de los representantes
de las 50 naciones asistentes la Carta de las NN.UU. que entró
en vigor el siguiente 24 de octubre.
Anteriormente
entre 1920 y 1946 existió la Sociedad de las Naciones SDN,
que no llegó a constituir más que “un foro de
naciones civilizadas, en la práctica europeas”, ya
que los EE.UU. no participaron; aunque fue en la SDN que nació
el primer intento frustrado de Unión Aduanera.
Entre el 1°
y 22 de julio de 1943 se celebra en Bretton Woods (New Hampshire
EE.UU.) una conferencia internacional monetaria y financiera en
la que se aprueba la creación de lo que posteriormente serían
dos de las más importantes agencias especializadas de las
NN.UU. el FMI y el BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción
y Fomento, posterior Banco Mundial, BM) sobre la base de lo que
se había acordado entre los gobiernos de China, EE.UU. Reino
Unido y URSS en octubre de 1943 en Moscú.
La URSS, sin
embargo, no firmaría los convenios constitutivos del BIRF
y del FMI, poniendo en evidencia el antagonismo que caracterizaría
las relaciones internacionales en el período de la postguerra.
Los principales objetivos del BIRF y FM eran reconstruir el sistema
internacional de intercambios y pagos y facilitar recursos crediticios
para atender a la reconstrucción.
1.4 Abandono del patrón oro y creación del FMI y del
BIRF
Veamos las causas
que llevaron a la creación de estas dos instituciones. Hacemos
esto porque ambas son, en cierta forma, predecesoras y modelos de
los posteriores sistemas de integración y las causas que
les dieron origen reflejan más que los deseos filantrópicos
de ayudar a satisfacer las necesidades de los pueblos en dificultades
de postguerra, las intenciones hegemónicas de los países
entonces poderosos.
Valga anotar
aquí que si bien las intenciones no fueron solamente o totalmente
filantrópicas, por lo menos ayudaron a la recuperación
de las naciones.
En la era del
librecambio, regía el patrón oro, o sea la presunción
de que la moneda de cualquier país podía ser cambiada
por su valor en oro (ésta presunción a su vez tiene
una larga historia ya que las primeras monedas eran de metales y
reflejaban el valor que entonces se les daba). Todas las monedas
eran entonces presuntamente convertibles. Desde luego que la presunción
tenía que estar apoyada en la posibilidad real de que aquel
cambio pudiera realizarse. Los países que se regían
por el patrón oro tenían en sus monedas locales un
tipo de cambio fijo para las monedas convertibles como la libra
esterlina o el dólar.
Los países
que no se regían por este patrón, podían igualmente
comprar monedas convertibles en los mercados cambiarios con sus
monedas locales al precio, esta vez fluctuante, del mercado, y el
comercio se desarrollaba con pagos en monedas convertibles aceptadas
por ambas partes o efectos también aceptados por ambas partes
(pagarés, cheques, letras de cambio etc.) pero siempre bajo
el patrón oro.
El sistema del
patrón oro, en principio bastante ordenado, sin embargo fue
desordenándose para ser abandonado sistemáticamente
en el período de entre guerras, y por diversas causas todas
las monedas con excepción del dólar, dejaron de ser
convertibles en oro, adoptándose para una buena parte del
comercio internacional el sistema de clearings que, a su vez, produjo
cierta rigidez en el sistema de pagos con una consiguiente fuerte
contracción del comercio internacional.
Asimismo se
hizo uso abusivo de las devaluaciones con el doble propósito
de aumentar la competitividad de las exportaciones y de obstruir
las importaciones.
El caos que
todo esto causó se hizo más patente entre 1929 y 1939,
el período tan tristemente famoso de la “Gran Depresión”.
Algún orden había que poner en todo el sistema monetario
internacional. Las alternativas eran: a) la vuelta al patrón
oro o b) el establecimiento de algún tipo de disciplina monetaria
internacional.
a) Inglaterra
intentó volver al patrón oro, pero como era el único
país que lo intentara, todos los demás se pusieron
a comprar Libras Esterlinas y así los ingleses se dieron
cuenta que pronto se verían sin reservas de oro. La vuelta
a la convertibilidad era pues inviable.
b) la segunda
alternativa, de crear algún sistema que regule el sistema
monetario internacional se plantea el 25 de septiembre de 1936,
justo después de una devaluación francesa, y se hace
mediante un “Acuerdo tripartito” de EE.UU. Inglaterra
y Francia, a los que se sumarían Bélgica Holanda y
Suiza, en el que se estipulaba principalmente, la sujeción
a mantener tipos de cambio fijos entre los países adherentes
y no recurrir a la devaluación como arma competitiva.
Observemos en
este punto un cambio cualitativo de actitud, relativo al Primer
Paradigma. Impulsados los países por las necesidades, tratan
de evitar el beneficio individual y correspondiente daño
ulterior para los demás países, de devaluaciones,
que, como es sabido, suele tener entre sus varios efectos, que las
exportaciones del país que devalúa sean más
baratas en el extranjero.
De todas maneras
se trata de un inicio de la tendencia en favor de lo colectivo,
que mucho más adelante con la pausa dolorosa de una Guerra
Mundial, seguiría hasta sus formas más avanzadas,
que llegarían recién en nuestros días a resultar
en las reglas monetarias de la Unión Europea, que no solo
no permiten devaluaciones individuales sino que manejan centralmente
las políticas monetarias de los países miembros.
La última
etapa de la integración (Unión Económica Plena
con la adopción de una Política Económica Única)
como se verá más adelante, está precedida por
una Unión Monetaria (en la que se utiliza una moneda única)
como se hará de una manera muy completa en un corto tiempo
más en la Unión Europea.
El acuerdo tripartito
aquel, no pudo durar mucho por la irrupción de la Segunda
Guerra Mundial, pero durante la guerra en los países del
área anglosajona se pensó que éste podría
servir de base para un ulterior ordenamiento de la cooperación
monetaria internacional, (Plan Marshall) y del sistema monetario
internacional, por lo menos para el mundo capitalista, hasta que
en Bretton Woods en 1944 se crearía el FMI.
Como las estructuras
del FMI y el BM son ampliamente conocidas, no voy a referirme a
estos dos organismos, sino simplemente mencionar que el FMI es un
órgano especializado de las NN.UU. que desempeña tres
clases de funciones interrelacionadas: Establece las normas del
sistema monetario internacional; presta asistencia financiera en
determinados casos a los países miembros y actúa como
órgano consultivo de los gobiernos.
Los autores
que se mencionan en el Primer Paradigma de este trabajo, críticos
al sistema y varios otros más, piensan que tanto el FMI como
el BM han servido los intereses “capitalistas” como
una especie de agencias que lo que hacían era asegurar la
hegemonía de este sistema, punto que ya se discutió.
El mandato del FMI era (y es ) el de imponer ajustes en los países
(miembros) cuando sus balanzas de pagos experimentaran déficits
o superávits.
En una primera
fase de sus funciones el FMI ayudó a restablecer la convertibilidad
de las monedas europeas (1948-1957) y luegoa lograr el ajuste de
las economías de Europa (1958-1966). La crítica que
se hace al FMI es que a partir de 1967 no pudo mantener la estabilidad
económica de los países a pesar de la creación
de los Derechos Especiales de Giro DEG.
Las funciones
del FMI luego de la adopción del sistema de monedas flotantes
en 1973, cambió a la de gestión de ajustes estructurales
unilaterales en los países en vías de desarrollo (que
de acuerdo a los críticos, no se interesa tanto en el desarrollo
de los países como en asegurar que las reglas del juego del
sistema capitalista sigan rigiendo, que lo que hace la institución
es dictar las políticas económicas a seguir en cada
país, que falló en prevenir y evitar la crisis de
la deuda, que su interés primordial después de ésta
es que los países la paguen a cualquier costo, etc) y desde
1989 la asistencia a los países ex socialistas para su reincorporación
al sistema monetario internacional (en la que supuestamente de acuerdo
a los críticos, se están dando condiciones muy duras
de “retorno” a estos países).
El desarrollo
económico, es el resultado de una serie de fuerzas interrelacionadas,
entre las cuales el capital es uno de los elementos básicos,
que en los países menos desarrollados no abunda, como es
bien sabido. El BM, nació como BIRF en Bretton Woods, junto
con el FMI el 22 de julio de 1944 con dos propósitos iniciales:
a) ayudar a la reconstrucción de los países afectados
por la guerra y b) cooperar al desarrollo (fomento) de los países
menos desarrollados.
El primero de
los propósitos o la primera etapa del BIRF de ayudar a la
reconstrucción quedó superada con la ayuda Marshall.que
veremos más adelante. A partir de 1948 el Banco se centró
en operaciones de préstamos a los países subdesarrollados,
que se otorgan sobre la base de proyectos específicos que,
por sus características (montos muy elevados, necesidad de
bajos tipos de interés, vencimientos muy largos) no pueden
obtener financiación convencional.
Se mencionan
ahora unos pocos detalles acerca de otros organismos internacionales
de asistencia financiera y técnica al desarrollo:
Naciones Unidas,
Decenios del Desarrollo
A comienzos de 1960 se dieron los primeros pasos en busca de una
acción mundial integrada para el desarrollo y en diciembre
de 1961 , la Asamblea General declaró los años 1961
a 1970 como el Primer Decenio del Desarrollo. Luego en las tres
décadas posteriores, se declararían los Decenios del
Desarrollo subsiguientes. En buena medida la creación de
la UNCTAD y la celebración de sus varias reuniones, se inició
con los Decenios del Desarrollo.
Programa de
las NN.UU. para el Desarrollo PNUD
El PNUD es el organismo más importante de cooperación
multilateral de carácter técnico en la fase de preinversión
y ha trabajado en una variedad de países menos desarrollados
en todos los sectores económicos y sociales pero especialmente
en las áreas agrícola y pecuaria, pesquerías,
minería, energía, transporte, comunicaciones, vivienda,
turismo, salud, educación, desarrollo comunitario, medio
ambiente y planificación.
Bancos Regionales
de Desarrollo
Son cuatro: El Banco Interamericano de Desarrollo BID, el Banco
Asiático de Desarrollo BAD, El Banco Africano de Desarrollo
BAFD y el Banco de Desarrollo del Caribe BDC. Actúan concediendo
préstamos a intereses de mercado, pero los que otorgan a
los países menos desarrollados de sus respectivas zonas,
gozan de ventajas en cuanto a plazos e intereses.
La Corporación
Andina de Fomento CAF
Que financia proyectos industriales relacionados con la integración
subregional de los cinco países de la Comunidad Andina, signatarios
del Tratado de Cartagena,
Existen también
otras organizaciones de cooperación financiera como el Fondo
Europeo de Desarrollo FED y el Banco Europeo de Inversión
BEI, el Comité de Ayuda al Desarrollo CAD de la OCDE. Luego
están las agencias de ayuda norteamericanas AID Agency for
International Development, que en forma de préstamos o donaciones
financia todo tipo de proyectos en países menos desarrollados.
La PL 480 Ley
Pública 480 consiste en un sistema para la venta de excedentes
agrícolas norteamericanos a precios bajos y fórmulas
de pago en moneda nacional y plazos largos. Luego están los
créditos del Export-
1.5 La Cooperación, El GATT
La Gran Depresión
de 1929 (que Tamames considera el origen del bilateralismo) como
su nombre lo indica, deprimió el comercio mundial, haciendo
caer en picada los precios de la mayoría de las materias
primas. Para detener ese colapso, tratar de prevenir fluctuaciones
futuras y combatir los efectos nocivos del bilateralismo se idearon
lo que llegarían a constituir los primeros esfuerzos de cooperación
económica intergubernamental a escala multinacional con la
creación de acuerdos destinados a regular el comercio de
algunos productos básicos.
Así tenemos
el Acuerdo Internacional del Estaño (1931) del Trigo (1933)
del Caucho (1934) etc. Posteriormente la ONU crearía agencias
especializadas con el propósito de institucionalizar la cooperación
económica.
Luego para la regulación del comercio internacional, con
“la Carta de la Habana” en 1948 se intentó formar
una Organización Internacional de Comercio que no prosperaría
debido al surgimiento de las tensiones Este - Oeste que Walter Lipman
llamó “la Guerra Fría”.
Sin embargo
y con exclusividad para los países de economías de
mercado y sobre la base de una ampliación de lo estipulado
en una Ley norteamericana de acuerdos comerciales recíprocos
(Reciprocal Trade Agreements Act) de 1934, se autorizaba al Presidente
norteamericano, entonces Harry S. Truman, a reducir los aranceles
hasta un 50 % en condiciones de reciprocidad en negociaciones bilaterales
con otros países.
También
en base a los puntos más interesantes de la Carta de la Habana,
se creó el 30 de octubre de 1947 lo que vendría a
constituir el instrumento más efectivo de facilitación
del comercio internacional, el Acuerdo General sobre Aranceles de
Aduanas y Comercio AGAAC, más conocido por sus siglas en
inglés GATT que entraría en vigor en enero de 1948,
con la adhesión de 23 países. Así pues el GATT,
a diferencia del FMI y del BIRF, no es un organismo de las NN.UU.
Si no un acuerdo intergubernamental que regula las relaciones comerciales
entre sus signatarios.
Los países
signatarios al firmar el acuerdo, se comprometen entre, las cosas
más importantes, a institucionalizar la cláusula de
la nación más favorecida o sea, a conceder a los demás
signatarios un trato igual, no discriminatorio en sus relaciones
comerciales, con tres únicas excepciones:
1) Los sistemas
preferenciales congelados a tiempo de firmarse el acuerdo, que en
1947 eran los
correspondientes a la Commonwealth , Unión Francesa, EE.UU.
Filipinas y otros territorios, como el sur de Sudamérica,
y países relacionados con una vieja unión aduanera
sirio - libanesa.
2) Las zonas de libre comercio y uniones aduaneras.
3) Las excepciones (waivers) taxativamente aprobadas por los dos
tercios de las partes
contratantes.
1.6
El Plan Marshall
Sin embargo
el acontecimiento preponderante que caracterizaría este período
es el programa de cooperación económica a Europa Occidental,
llamado “Plan Marshall” después de la II Guerra
Mundial, que iniciaría todo un sistema en cuanto a cooperación
económica se refiere y que sentaría las bases de nuevos
proyectos de integración.
El Plan Marshall
además de ayudar a los países de Europa Occidental
devastados por la guerra, con escasez de alimentos, combustibles,
materias primas y en general con una serie de penurias económicas,
significa también el asentamiento de la hegemonía
norteamericana en esa parte del mundo frente a la amenaza que se
consideraba constituía el poderío e influencia de
la URSS.
Aunque la URSS
tenía sus propios problemas económicos de inmediata
posguerra y no contaba entre sus prioridades el propiciar una rápida
recuperación de Europa y menos aún de Alemania, que
le había infringido heridas aún demasiado frescas
(1946-47) para pensar en ayudarla, esa no era la opinión
de los EE.UU. que tenía gran temor de la influencia soviética.
La cooperación
norteamericana se basaría pues, entre otras cosas, en el
convencimiento de que sin su ayuda, toda Europa quedaría
dentro de la esfera de intereses de la URSS, además de consideraciones
de tipo económico calculando la conveniencia de reavivar
los mercados que pronto serían receptores de mayores exportaciones
norteamericanas.
Es así
que el 1° de abril de 1948 se firma en París el convenio
constitutivo de la Organización Europea de Cooperación
Económica OECE en la que se plasmarían las iniciativas
de cooperación del Plan Marshall en el ámbito económico,
mientras que la ayuda militar se canalizaría por la OTAN,
que además aglutinaría los esfuerzos bélicos
de la Europa Occidental.
Por su parte
la URSS que veía al Plan Marshall como un instrumento de
penetración del imperialismo norteamericano, crearía
el Consejo de Ayuda Mutua Económica, CAME, más conocido
como COMECON para garantizar su influencia en el Este.
Entre 1946 y
junio de 1961, o sea en un período de 15 años, la
ayuda civil norteamericana en base al plan Marshall para 15 países
europeos, alcanzó a 30.230,8 millones de US$ de los que un
63,7 % fueron donaciones y un 26,3 % préstamos ( ).
Los esbozos
más serios de lo que posteriormente iniciaría el proceso
mismo de la integración económica, se ponen de manifiesto
en 1949 cuando el señor Paul Hoffman, Director de la Administración
de Cooperación Económica ECA, agencia federal de los
EE.UU. para administrar la ayuda, manifestaba:
“Europa necesita equilibrar sus necesidades y recursos en
dólares, lo que implica un aumento de sus exportaciones así
como el control de la inflación. Pero el cumplimiento de
estas tareas no sería significativo sin una economía
en expansión en Europa occidental, la integración
económica y la formación de un único y gran
mercado, dentro del cual desaparecerían las restricciones
cuantitativas a la circulación de mercaderías y las
barreras monetarias a los pagos; y eventualmente los aranceles podrían
ser suprimidos para siempre”.
2. LA
INTEGRACIÓN
Hemos visto
hasta ahora el desarrollo del comercio mundial hasta “la Cooperación”
períodos que constituyen antecedentes previos a la integración
que vamos a abordar ahora saltando algunos detalles históricos
sin mayor relevancia para los objetivos de este trabajo:
Según
Bela Balassa y Ramón Tamames, autores a los que hace referencia
Alberto Zelada Castedo en un estudio sobre el Derecho de la Integración
Económica Regional ( ) la diferencia entre cooperación
e integración económicas radica en que, la primera
tiende a reducir las barreras al comercio mientras que con la integración,
lo que se busca es abolirlas completamente.
Así también
Jaime Requeijo dice: “la integración consiste en eliminar
de manera progresiva las fronteras entre países”.
Adicionalmente
Tinbergen distingue entre integración negativa y positiva:
las medidas de la integración negativa tienden a eliminar
los obstáculos que separan las economías y son generalmente
las más difíciles de adoptar (por ejemplo, suprimir
los aranceles entre países miembros). Mientras las medidas
de la integración positiva entrañan mecanismos de
cooperación (ejemplo armonizar políticas macro económicas)
que se van ampliando a medida que la integración avanza y
que resultan más complicadas de poner en práctica.
Otras definiciones
o reflexiones acerca del concepto de integración, sus formas
y en general y lo que se implica en el mismo, algunas de ellas contenidas
en el trabajo de Alberto Zelada, mencionado son:
Karl Deutsch:
“integrar significa generalmente, construir un todo con las
partes, es decir transformar unidades previamente separadas en componentes
de un sistema coherente”. Las partes de este todo en el proceso
de integración, son interdependientes, o sea que tienen una
relación tal que “un cambio producido en una de ellas
– o una operación realizada sobre una de ellas - produzca
un cambio predecible en la otra”.
Este concepto
nos muestra dos características intrínsecas en los
procesos de integración, a los que hacen referencia varios
autores y que son: la interacción entre los actores participantes
y la interdependencia de unos con otros. Los actores participarán
en los procesos con diferentes grados de interacción e interdependencia.
Bela Balassa
considera que la integración económica es tanto un
proceso como una situación. El proceso que en sí mismo
es dinámico tendería a abolir la discriminación
en el trato económico entre los actores, mientras como situación
que implica la idea de algo estático, la integración
se caracterizaría por la ausencia de varias formas de discriminación
en ese trato, o sea los diversos niveles alcanzados de armonizaciones
de políticas integracionistas. Asimismo este autor pone énfasis
en que los procesos realmente legítimos de integración,
son aquellos que se forman por consenso de los Estados y no por
la imposición de la fuerza.
Luego también se menciona que una integración efectiva
debería lograr en el plano económico un mayor bienestar
y en el político una mayor seguridad. Se acentúa la
importancia de la integración como instrumento en varios
aspectos de la política internacional, como por ejemplo,
que coadyuva eficientemente a la identificación de instrumentos
de cooperación internacional como una herramienta, que a
su vez permite la elaboración de políticas coordenadas,
que pueden aplicarse a ámbitos como los de seguridad, mantenimiento
de la paz y en fin a todos la gama de ámbitos de las relaciones
internacionales.
2.1
Fases de la Integración, La Pirámide de la Integración
Jaime Requeijo
en su libro “Economía Mundial” nos presenta de
una manera esquemática e ilustrativa las diferentes formas
de la integración, en:
La
Pirámide de la Integración
Cada fase incorpora todas las que se encuentran por debajo.
Los límites no son excluyentes ni totalmente claros.
Se
describe de una manera muy somera, las diferentes etapas de la integración,
por lo demás bastante conocidas:
Acuerdo
Preferencial
Los miembros se conceden entre sí una serie de ventajas aduaneras
no extensibles a terceros (reducción de aranceles y reducción
de otras formas de protección) en base a la suspensión
internacionalmente aceptada y contenida en los acuerdos del GATT
de la cláusula de la nación más favorecida.
Viejos acuerdos preferenciales como los que por ejemplo existían
entre Chile con Argentina, Bolivia y Perú, reconocidos inicialmente
en el GATT en 1947, perdieron su relevancia al subsumirse dentro
del proyecto de ALALC y posteriormente ALADI, organismos, éstos
últimos, que contienen Programas de Liberación para
eliminar los gravámenes y restricciones de todo orden que
gravitaren sobre las importaciones de productos originarios del
territorio de cualquier país miembro de estos.
Así
también se da el Sistema Generalizado de Preferencias SGP
que los países desarrollados otorgan a los países
andinos productores de la hoja de coca, como premio por sus esfuerzos
de lucha contra el narco - tráfico, unilateral y gratuitamente,
o sea en una sola vía y sin reciprocidad a los países
menos desarrollados (PMD) para que éstos puedan con más
facilidad introducir sus manufacturas en los mercados de los países
desarrollados. En el caso de Bolivia su participación en
el SGP Andino, o SGP Droga, como se ha denominado a este sistema,
es tan pequeña que no compensa los esfuerzos bolivianos en
su lucha contra el narco - tráfico. Sin embargo se aduce
por parte de la UE que esto se debe a la debil estructura económica
de Bolivia que no le permite aprovechar estas ventajas - pocas exportaciones
que pudieran ser objeto de reducciones aduaneras en la UE -. (Bolivia
"quita" del mercado de drogas unas 200 toneladas de cocaína
con un costo social y político bastante alto). Obsérvese
acá que el SGP no rige para las exportaciones tradicionales
(de materias primas) de los países andinos ya que se exige
un cierto grado de industrialización. Luego, los aranceles
por manufacturas son ya bastante bajos en los países industrializados,
por lo que la ventaja del SGP Andino, aunque positiva, no tiene
la incidencia que podría pensarse.
En
el caso de Bolivia podría pensarse en un tratamiento especial
por parte de la UE que ayude a mejorar la estructura económica
de Bolivia y aumente sus exportaciones, o tambien instituir el Desarrollo
Alternativo como un sistema realmente viable y positivo para el
país.
Además
es sabido que por razones de calidad, tecnología e incluso
precio, la gran mayoría del comercio de manufacturas se realiza
entre países desarrollados. Sin embargo, a pesar de las duras
exigencias para penetrar mercados desarrollados, se está
logrando paulatinamente, por parte de Latinoamérica cierta
penetración en esos mercados además de una diversificación
del destino de las exportaciones del continente. La Unión
Europea, se ha convertido en el segundo mercado más importante
para el MERCOSUR.
Zona
de Libre Cambio o de Libre Comercio
Esta es un área formada por dos o más países
en la que de forma inmediata o paulatinamente suprimen las trabas
aduaneras y comerciales entre sí, pero las mantienen frente
a terceros. Está regulada por el artículo XXIV del
GATT. Presenta el inconveniente de que cualquier tercer país
pueda intentar penetrar el mercado de la zona a través del
país con menor protección. Para impedir esto pueden
requerirse certificados de origen en las aduanas de los países
miembros, para dar a los productos en la zona el trato que les corresponda.
Unión
Aduanera
Los miembros eliminan entre sí, de manera inmediata o gradual,
todos los obstáculos a la libre circulación de mercancías
y erigen frente a terceros países un arancel común
al que se añadirá cualquier otra fórmula proteccionista
que será también común, de manera que una vez
que una mercancía del resto del mundo atraviese una de las
aduanas de la Unión Aduanera, podría circular libremente
en ella. Una vez impuesta la libertad de comercio sin barreras arancelarias
ni restricciones cuantitativas, pueden presentarse problemas derivados
de la existencia de diversos sistemas monetarios, fiscales, de transporte
etc. por lo que, sí la unión aduanera se consolida
efectivamente desemboca necesariamente en una unión económica.
Mercado
Común
Se trata de una Unión Aduanera completada con la libertad
de movimientos de capital y mano de obra, pudiendo existir además
algunas políticas comunes. La Comunidad Europea incluía
en su fase de Mercado Común las políticas agrícolas
y pesqueras comunes, además de políticas comerciales
comunes frente a terceros países.
Mercado
Único
El Mercado Único supone perfeccionar el Mercado Común
eliminando las fronteras físicas (aduanas) las fronteras
técnicas (armonizar normas de calidades, abrir los mercados
públicos o de compras gubernamentales etc.) y las fronteras
fiscales (lo que requiere la armonización de políticas
impositivas). Aunque de manera no perfecta, el Mercado Común
Europeo se convirtió en Mercado Único el 31 de diciembre
de 1992.
Unión
Económica
Significa dar un paso más en los propósitos integradores
y completar el Mercado Único con la coordinación de
políticas macro económicas, con reglas compulsivas
en materia presupuestaria, y políticas comunes para favorecer
cambios estructurales y el desarrollo regional.
Unión
Monetaria
Entraña fijar irrevocablemente los tipos de cambio entre
los países miembros o crear una moneda única que sustituya
a las demás. (El EURO en la UE). No es posible alcanzar la
Unión Monetaria sin contar con un Mercado Único y
con políticas macro económicas coordinadas. La Unión
Monetaria supone la existencia de una Unión Económica,
y de un Banco Central encargado de la Política Monetaria
de la Unión. Es en esta etapa de la integración y
en la próxima, la de la Unión Económica Plena,
en las que se aprecian más claramente los fenómenos
de “erosión de autonomía” que se mencionará
luego.
Unión
Económica Plena
Implica integrar totalmente las economías de los países
miembros, lo que exige una política económica común
y desemboca en una Unión Política, que a su vez significa
que los países miembros habrán formado algo similar
a un único país.
3.
UN MUNDO NUEVO E INEVITABLE
En
los años 60 cuando se consideraba la entrada o no de Bolivia
en la ALALC, se puso en claro que los costos del aislacionismo,
o sea de mantenerse al margen de los procesos de integración,
podrían ser muy elevados para cualquier nación, independientemente
de la dimensión de su economía. Evidentemente, resultaría
demasiado caro a largo plazo el mantenerse fuera de los flujos de
capital, tecnología y comercio internacionales, que constituyen
justamente los factores de desarrollo en la actualidad, más
aún para un país que por diversas circunstancias se
ha visto relativamente aislado a lo largo de su historia aunque
tiene una situación geográfica privilegiada, en el
corazón de Sur América.
Justamente
el concepto implícito en la afirmación del ex Canciller
Fernando Guachalla de los años 30 de que él nuestro
es un país de contactos y no de antagonismos, es uno de los
factores que tendría que primar en estas etapas incipientes
de la integración, en las que los países aún
conservan y acentúan sus privilegios. Bolivia necesita con
premura completar sus proyectos de corredores interoceánicos,
integración energética, comercial y física,
para pesar más en el contexto general que se viene con el
desarrollo integral de esta parte del continente.
3.1
Erosiones de autonomía
Es
necesario poner en claro que el proceso de integración entraña
grandes posibilidades de progreso pero también ciertos cambios
que para algunos sectores parecerán sin duda costos que es
necesario tener presentes desde las etapas iniciales del proceso.
Se me ocurre pensar en cinco áreas de erosión de autonomía,
aunque probablemente existan muchas más:
1.-
Como afirma Requeijo, al eliminarse las fronteras económicas
y aumentar la competencia, aparecerán continuamente ganadores
y perdedores. Los ganadores serán, generalmente los sectores
y empresas más competitivos del espacio integrado y su mayor
competitividad se apoyará, unas veces en los menores costos
laborales, y otras en la diferenciación productiva basada
en niveles de tecnología más elevados. Es cierto que
la misma competencia acrecentada puede mejorar, sobre todo al impulsar
la inversión, la situación de sectores o empresas,
pero esa transformación requerirá tiempo y consecuentemente
no podrá evitarse la desaparición de las empresas
más débiles.
Es
muy posible entonces que los reclamos por medidas protectoras se
sucedan a medida que la competencia golpee las partes más
vulnerables de la urdimbre productiva. (El ejemplo de la situación
actual – noviembre de 1999 - entre Brasil y Argentina en que
sectores productivos argentinos están reclamando medidas
protectoras, es ilustrativo).
En
los aspectos económicos, parece bastante claro que la integración
económica ahunada a los efectos de la globalización,
resultan favorables a los consumidores en general, ya que uno de
los efectos más tangibles de estos procesos es la disminución
de los precios, mientras que la parte dura parece corresponder a
los productores de diversa variedad de productos.
Sin
embargo corresponde acá una visión global ya que la
economía es un todo en que si los productores no ganan existe
el riesgo del aumento de los niveles de desempleo y de generación
de fuentes de trabajo. Voy a referirme al desempleo de una manera
muy resumida y solo para ilustrar el punto de nuevos factores que
formarán parte, o más bien ya lo están haciendo,
de la vida cotidiana de las naciones:
El
desempleo puede resultar, por ejemplo, entre varios otros factores,
de que los productos nacionales no encuentren mercados o no puedan
competir a nivel internacional.
También
puede ocurrir que resulte del mayor empleo de nuevas tecnologías
o de la robotización. Para ilustrar este ejemplo, tomemos
el caso de una pequeña empresa japonesa en la que el dueño
de la misma empleaba a 25 personas. El dueño descubrió
que podía reemplazar a 24 de sus trabajadores por robots
que serían manejados por el trabajador restante.
Existiendo
una demanda creciente del producto y la posibilidad de aumentar
los insumos para la producción podía el empresario
producir tres veces más (los robots no necesitan descansar
y trabajan los tres turnos de las 24 horas de los 365 días
al año), sin mayores demandas que las de mantenimiento, pero
sin beneficios sociales, seguros de enfermedad, problemas de asistencia
etc. Las ganancias se triplicaban fácilmente y de alguna
manera el problema del desempleo que causó fue soslayado
por el empresario.
Independientemente
de la causa que produzca el desempleo, éste, como lo afirman
varios autores, entre ellos Samir Amin, va creciendo. Esto plantea
el problema de la subsistencia de un número cada vez mayor
de desocupados, lo que a su vez impulsa a reflexionar sobre el deseo
de cambiar el sistema de distribución de la riqueza, que
muy bien puede ir contra los principios que aún rigen, basados
en las viejas teorías de Adam Smith y que ante el fracaso
de otras teorías socialistas, “esperan del Estado que
proteja y promueva el comercio pero no que lo regule”, como
afirman James E. Dougherty y Robert L. Pfaltzgraff (hijo) ( ).
2.-
Luego, es también de suponer que los Estados más fuertes
impongan su criterio y los demás deban armonizar sus políticas
en consecuencia. En la UE, el país líder es Alemania.
En el continente latinoamericano obviamente ese rol parece corresponderle
al país de economía más grande: Brasil, aunque
es innegable la influencia de otros países como México
y Argentina en el contexto integracionista.
Luego
y siempre en Latinoamérica, puede hablarse de la existencia,
aún potencial en algún caso, de tres “Polos
de Desarrollo”. El del Sur conformado por Argentina, Chile
(sobre todo en sus partes Centro-Sur), Uruguay y Paraguay. El del
Centro con Ecuador, Perú, Bolivia, parte del Norte de Chile
y Argentina y la parte central de Brasil. Y el del Norte con Colombia,
Venezuela y parte norte de Brasil.
Así
también los países caribeños forman su polo,
y México por su parte junto con Estados Unidos y Canadá
por un Tratado de Libre Comercio, TLC, o NAFTA, por sus siglas en
inglés. México participa además, como es sabido
en el llamado Grupo de los Tres, con Colombia y Venezuela.
3.-
En un seminario sobre el EURO, llevado a cabo en agosto de 1999
en la Cancillería de la República, se afirmaba que
la integración disminuiría las asimetrías existentes
en el desarrollo económico y que para lograr esto, existían
fondos de compensación para paliar las situaciones extremas.
Sin embargo estos mecanismos de compensación no corrigen
la tendencia acumulativa del crecimiento, o sea que algunos países
que “crecen” más rápidamente, durante
largos períodos, van dejando a la zaga a otros que lo hacen
más lentamente, lo que ocasionaría que la integración
acentúe mas bien los desequilibrios regionales y las disparidades
en el contexto internacional, aunque en términos absolutos,
todos los países avancen.
4.-
El énfasis en este aspecto es exclusivamente económico,
al punto de que cuando se habla de crecimiento, se dá por
sobreentendida la palabra “económico”. El mayor
ingreso per capita del PIB y otras cifras macro económicas
hasta ahora son las únicas herramientas con que se puede
medir el desarrollo en ésta época economicista, y
que tal vez en un tiempo no muy lejano, parezcan herramientas un
tanto rudimentarias, ya que el desarrollo tendrá que medirse
de una forma más holística y multidisciplinaria. Estaríamos
hablando de una erosión de autonomía de la concepción
sobre todo economicista y en general de la manera de ver las cosas
bajo el color del cristal de una sola ciencia, que en mi parecer,
formará parte del nuevo paradigma y de fases elevadas de
integración.
La
palabra “Parcial” define, en mi opinión, con
exactitud el análisis que se ha hecho hasta ahora del hombre,
de las sociedades y de las sociedades de naciones. En una nueva
dimensión de este análisis, no podrá dejarse
de tener en cuenta un criterio objetivo de la jurisprudencia de
los países o de consideraciones ecológicas, para poner
dos ejemplos, lo que a su vez puede implicar un cambio en las nociones
de soberanía. Soberanía ... siempre que... se cumplan
las reglas del juego de la humanidad o como lo dice Jhenieffer Stover(
):
“Los
esquemas biológicos, psicológicos, políticos,
económicos, culturales y sociales que nos ayudaban a describir
parcialmente al hombre de ayer, ya no nos sirven para describir
al hombre de hoy.
El
impacto de los cambios de la época en que vivimos ha provocado
una transformación estructural en los ecosistemas, cambios
que se traducen en una nueva manera de ver y concebir la realidad
como un todo, que ya no la reducen.
El
complejo fenómeno humano de hoy en toda su grandeza y dimensión
rompe los paradigmas reduccionistas que las ciencias sociales han
manipulado para su estudio....”
Todo
esto basado en una filosofía global, una regla no escrita
pero aceptada a plazo más corto que largo, de que el interés
de la humanidad en su conjunto, prima sobre los intereses particulares
de los países, en un mundo cada vez más unido.
5.-
Finalmente, varios autores como Requeijo, Tamames y otros han tocado
el tema de la erosión de autonomía, desde un punto
de vista político:
Ernst
B.Haas, mencionado por Alberto Zelada en su trabajo citado, habla
de “la aceptación de una nueva autoridad central”
por parte de los Estados miembros y con relación al vocablo
mismo “integración” dice que: “se emplea
a veces para especificar el resultado de un proceso de erosión
de la autonomía, la condición resultante de la terminación
del proceso”.
Manuel
Medina también citado por el mismo autor, hace una diferencia
entre integración política, que conduce a la “desaparición
de la independencia de las entidades que la integran, e integración
internacional en la que éstas entidades la conservan. La
“integración política marca solo la etapa final
del proceso, cuándo las entidades que participan en el mismo
desaparecen para constituir una nueva entidad política”
Wolfram
F. Hanreider también en la misma línea de pensamiento
afirma...”que la integración política puede
definirse como un proceso acumulativo de cambio en la naturaleza
de las relaciones entre unidades políticas más o menos
soberanas, en el que éstas unidades aceptan voluntariamente
una especie de autoridad central”.
Uno
de los ejemplos más claros de erosión de autonomía
es la delegación a un Banco Central de varias funciones de
las políticas económicas nacionales en la Unión
Europea, lo que entre otras cosas no permite más las devaluaciones
de las monedas nacionales, que irían en detrimento de la
economía del grupo.
3.2
Los efectos de la integración
Veremos
ahora , con Requeijo, aunque de una manera sucinta en los aspectos
formales por demás conocidos, los efectos de la integración
en la Unión Aduanera, cuándo desaparecen los obstáculos
al comercio intra-zonal y en la Unión Monetaria en que se
habrá instaurado una moneda única.
En
una Unión Aduanera pueden distinguirse los efectos estáticos
o efectos a corto plazo y los efectos dinámicos o efectos
a mediano plazo sobre las corrientes comerciales.
3.2.1
Efectos Estáticos
Son
efectos estáticos los de creación, desviación
y expansión del comercio.
Una
Unión Aduanera crea comercio cuando la demanda de un bien
pasa de un productor menos eficaz a uno más eficaz. La desaparición
de las trabas al comercio hará que la producción protegida
y tal vez ineficiente de un país dé paso a la más
eficiente dentro de la zona, lo que aumentará el comercio
intra-zonal.
Una
Unión Aduanera desvía el comercio cuando la demanda
de un bien deja de satisfacerse en mercados internacionales más
eficientes (terceros países) y se traslada a productores
intra-zonales menos eficientes, al haberse eliminado las barreras
intra-zonales y haberse adoptado barreras exteriores comunes.
El
análisis estático se hace en términos de bienestar
y como podemos ver la desviación del comercio lo reduce mientras
la creación y expansión lo aumentan. El alcance de
los efectos dependerá de una serie de factores, como ser:
.- Si los países tienen estructuras económicas complementarias
con altos grados de especialización en cada país,
aún sin barreras internas, la competencia será escasa.
En cambio si las estructuras económicas son sustitutivas,
serán los productores más eficientes de cada país
los que satisfagan la demanda y por lo tanto las ganancias de bienestar
serán mayores.
.- Dependerá del tamaño de la Unión Aduanera.
Cuantos más países la formen y mayor dimensión
tengan sus economías, mayores serán sus efectos positivos
ya que mayor será la división del trabajo y menores
las posibilidades de desviación del comercio.
.- Si los aranceles pre existentes hubieran sido altos, encubriendo
tal vez ineficiencias productivas, la Unión Aduanera producirá
efectos de bienestar que se apreciarán al quedar eliminados
estos aranceles. Al eliminarse los aranceles altos, según
el autor, podrían ponerse aranceles igualmente altos a productos
de terceros países, pese a las normas del GATT.
.- Dependerá de los costos de transporte y de transacción
en los diferentes países. Si los costos de transporte son
muy altos o los trámites burocráticos excesivos al
punto que elevan los costes de transacción, esto podría
producir efectos negativos.
.- Dependerá también de la flexibilidad de las economías
de los países miembros: cuanto más flexibles sean,
más tenderán a especializarse y mayores serán
las ganancias de bienestar, las inflexibilidades o reticencias al
cambio actuarán en el sentido contrario.
3.2.2
Efectos Dinámicos
Los
efectos dinámicos, se dan cuando las economías reaccionan
frente a los desafíos de la nueva situación, en un
contexto dinámico de efectos más poderosos que los
estáticos, a mediano plazo. En general suele hacerse referencia
a cuatro efectos dinámicos de la integración, efectos
sobre la competencia, sobre las economías de escala, sobre
la inversión y sobre la innovación.
La
Unión Aduanera aumentará el grado de competencia entre
los países miembros y obligará a los sectores productivos
a mejorar su eficiencia, entre otras razones porque reducirá
el poder monopolístico de algunos de esos sectores, lo que
podrá traducirse en mayor producción, menores costos,
eventualmente menores precios y mejora de calidades.
La
Unión Aduanera producirá economías de escala
tanto internas como externas. Internas porque la ampliación
de los mercados permitirá aumentar las series de producción
y reducir los costos. Su efecto será tanto mayor cuanto mayores
sean las ineficiencias de partida. Externas porque las ventajas
logradas por cada empresa se transmitirán a las demás
logrando menores costos y mejores calidades en general.
La
Unión Aduanera dará lugar a un aumento en la inversión,
tanto interna como externa. Los empresarios o inversionistas nacionales,
espoleados por la mayor competencia tendrán que mejorar el
equipo capital, redimensionando sus empresas y aumentando su tamaño,
mientras los extranjeros también deberán aumentar
sus inversiones, para no quedar fuera del mercado ampliado y penetrar
de esa manera o mantenerse dentro de la protección externa
común.
Finalmente
la Unión Aduanera estimulará asimismo la innovación,
que en muchos sectores es la fuente primaria de competitividad.
Una innovación obviamente que no se limitará únicamente
a productos sino que abarcará también los procesos
en todos los rubros.
Los acuerdos de integración más importantes se dieron
después de la Segunda Guerra Mundial y tal como lo menciona
A. Zelada en su obra mencionada son:
1)
En Europa: El Benelux, la Unión Económica Belgo-Luxemburguesa,
la Comunidad Europea del
Carbón y del Acero (CECA 1951), la Comunidad Económica
Europea (CEE 1957), la Comunidad
Europea de Energía Atómica (CEEA 1957).
2)
En América Latina: La Asociación Latinoamericana de
Libre Comercio (ALALC 1960), el Mercado Común Centroamericano
(MCCA 1961), el Grupo Andino (GRAN 1969) la Comunidad del Caribe
(CARICOM 1973), la Asociación Latinoamericana de Integración
(ALADI 1980) el Tratado de Libre Comercio (TLC o NAFTA por sus siglas
en inglés, North American Free Trade Association, con Canadá,
EE.UU. y México 1992), el Grupo de los Tres (México,
Colombia y Venezuela), la Asociación de Libre Comercio de
las Américas (ALCA, cuyas negociaciones empezaron en 1998,
y está en espera de que se logre el “fast track”
o vía rápida del Congreso norteamericano, lo que no
ocurrirá en la gestión del Presidente Clinton.) el
Mercado Común del Sur (MERCOSUR 1991).
3)
En África: La Comunidad Económica del África
Occidental (CEAO 1974), la Comunidad
Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAD
1975), la Unión del Río Mano (1973), la
Unión Aduanera y Económica del África Central
(UDEAC 1975), la Comunidad Económica de los
Países de los Grandes Lagos (CEPGL 1976), la Zona de Comercio
Preferencial del África Oriental
y Meridional (ZCP 1981).
Anexo tres
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