EL PUESTO DE HAMBURGUESAS
Vivía el matrimonio al costado de un camino...y vendían hamburguesas.
No tenían radio, y no miraban la TV.
El esposo sufría de la vista y por lo tanto no leía ningún diario, pero ambos tenían un puesto y vendían unas hamburguesas bien buenas.
La señora sugirió el alquiler de un cartel luminoso, que fue puesto en el camino para señalar su negocio y cuán buenas eran sus hamburguesas.
Compraron carne de primera calidad, buen pan, la señora adornó su puesto y comenzaron a anunciar a viva voz: "Compren las mejores hamburguesa señores".
Y las personas compraron.
Debieron aumentar su pedido de carne y pan, y más tarde debieron agrandar su puesto para atender mejor a su clientela.
A cada niño que compraba una hamburguesa, la señora le regalaba un caramelo.
Las cosas andaban tan bien, que le pidieron a su hijo que viniera después de la Universidad de Economía para que les ayudara en el negocio.
Y fue allí donde ocurrió algo...
El hijo les dijo: "¿No han escuchado la radio, no han leído las diarios?". Las cosas andan mal, muy mal. La situación internacional es grave, y la situación local es peor aún. Las bolsas están cayendo, y la economía está recesiva, deben tener mucho cuidado con lo que hacen."
El padre quedó pensativo: -"Mi hijo va a la Universidad, escucha radio, lee los diarios, esta actualizado... sin duda él debe estar al tanto de los acontecimientos, mucho más que nosotros".
La madre en cambio dijo: -"Por hoy vamos bien. Dejemos las cosas como están".
Pero la sugerencia materna no fue escuchada. Inmediatamente el padre redujo su pedido de carne y pan, compró carne de menor calidad y... suspendió la compra de caramelos.
Para reducir costos, quitó el cartel luminoso y achicó su puesto.
Rápidamente las ventas se fueron al piso.
-" Hijo, tu tenías razón -dijo el padre- la crisis es muy grave y la situación está cada vez peor."
¿Quién provocó la caída de ventas?
¿Fue un rumor? ¿O tal vez el negocio empezó a caer porque se entró en el pánico de una crisis que todavía a ellos no les había llegado?.
¿Cuántas veces por adelantarnos a los acontecimientos, facilitamos que éstos ocurran antes, cuando tal vez ni siquiera iban a ocurrirnos?. (y si no preguntémonos ¿cúal es uno de los orígenes, si no el origen de algunas inflaciones?. La respuesta puede ser: Las expectativas, que en su parte positiva forman parte del cálculo de probabilidades y que también para un jugador tienen grande importancia).