1. DE LOS PARADIGMAS

La noción de paradigma no es reciente, ya Platón 428 – 354 a.C. hablaba de ella. Jhenieffer Stover y Thomas Khun (en el libro de la primera: Educación y Desarrollo Humano, Univ. San Francisco de Asis, La Paz-Bolivia 1999), nos dicen lo siguiente acerca de estos:

"... durante cualquier período de la historia, la comunidad de pensadores y científicos está sujeta a una serie de supuestos, de principios, de indicadores acerca de cómo son las cosas, de cómo trabajan y cómo se relacionan entre sí.

Estos principios y supuestos determinan la manera en que la gente vive y actúa.

Al conjunto de esos supuestos se les llama Paradigmas.

Un paradigma es un modelo.

Con el paso del tiempo los pensadores comienzan a reconocer y entender que las observaciones de ciertos hechos, realmente contradicen al paradigma vigente. Estas contradicciones se llaman anomalías.

Cuando aparecen y se reconocen demasiadas anomalías, se hace necesario revisar y cambiar los supuestos (los principios) que constituyen el paradigma, y desarrollar uno nuevo que explique los cuestionamientos y que incorpore los supuestos válidos del antiguo paradigma.

Cuando ocurre un cambio de paradigma y se concibe la realidad de manera diferente, cuando un nuevo paradigma impulsa una nueva forma de entender la naturaleza humana y las costumbres se cambian sobre la base de esos nuevos supuestos, se sucede un cambio de paradigma social, un cambio de macroparadigma. Entonces la ciencia, la técnica, el arte, las relaciones humanas, las costumbres y las formas de vida cambian en función del nuevo macroparadigma”.

Para Karl Jung un paradigma sería un prototipo que se ha introducido en el inconsciente colectivo en una determinada sociedad y en una determinada época.

Oscar Ugarteche (Economista peruano), por su parte dice: “cuando el paradigma productivo demuestra que no resuelve los problemas de productividad, cuando las teorías económicas vigentes dejan de interpretar la realidad y las instituciones internacionales dejan de servir para estabilizar la economía global”, es entonces cuando estaríamos frente a una crisis sistémica.

2. SIMILITUDES CON LA FÍSICA CUÁNTICA

Acerca de las similitudes entre la urdimbre teórica de este trabajo y la física cuántica nos dicen, Ana Llamazares y Carlos Martinez Sarasola (Revista Alternativas de Vida, N° 17, octubre 1997 - B. Aires), lo siguiente:

"Los físicos cuánticos fueron los primeros que llamaron la atención sobre los notables paralelismos entre la concepción del mundo que surge de las nuevas teorías científicas y las teorías orientales (especialmente el hinduismo, el budismo y el taoísmo). Fritjof Capra, uno de los principales difusores de esta idea, dice en su libro El Tao de la Física:

"Así pues, la conciencia de la profunda armonía entre la visión del mundo de la física moderna y las visiones del misticismo oriental aparece ahora como parte integral de una transformación cultural mucho más extensa, que conduce a la emergencia de una nueva visión de realidad que requerirá un cambio fundamental de nuestros pensamientos percepciones y valores". (1987: 17)

Dentro de este proceso - que profundamente implica la búsqueda del hombre contemporáneo por recuperar su espiritualidad perdida y una relación más armónica con la naturaleza y el cosmos - vemos que occidente está ahora acercándose a las antiguas tradiciones de pensamiento que antes rechazó".

Y más adelante:

"Para ejemplificar elegimos dos temas básicos que creemos nos permiten tender algunos puentes entre la concepción emergente de la nueva física - relativista, cuántica - y la cosmovisión indígena.

El primero, es la visión del mundo como una totalidad interdependiente en la que todos sus elementos - incluido el hombre - forman una unidad indivisible. Se basa en la última conexión entre la estructura última de la materia, lo infinitamente pequeño y la estructura del universo lo infinitamente grande.

El segundo tema es la concepción de la realidad como energía en movimiento. La dinámica del universo se asienta en la naturaleza energética y dual y por lo tanto polar de la materia. El cambio, el flujo continuo surge de la interacción de opuestos complementarios que dan lugar al movimiento".

 

3.- Primer Paradigma